Francisco de Paula Gutiérrez: “Me gustaría un dólar más volátil”
“Un colón pegado al dólar y fuerte, lo que hace de alguna manera es perder competitividad en los mercados internacionales”, comentó Francisco de Paula Gutiérrez, expresidente del Banco Central. Archivo/La República
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El cambio de un sistema de bandas a uno de flotación administrada fue una decisión acertada del Banco Central.

Sin embargo, si esta entidad evita la volatilidad, podría inducir a las personas a creer que el valor del dólar es estable y a endeudarse en esa moneda.

Así lo consideró Francisco de Paula Gutiérrez, expresidente de dicha entidad, quien hace más de ocho años introdujo el sistema de bandas cambiarias, en lugar de las minidevaluaciones.

El objetivo del cambio permite al Banco Central intervenir cuando lo considere conveniente para evitar altas volatilidades.

Algunos sectores temen que esta acción pueda perjudicarlos si el tipo de cambio cae o sube mucho.

Sin embargo, por el momento, la entidad emisora anunció que tiene suficientes reservas monetarias para enfrentar movimientos inusuales en el precio de la divisa.

Gutiérrez analiza las decisiones del Central en entrevista con LA REPÚBLICA.

¿Qué le pareció la eliminación de las bandas? ¿Se hizo en el momento adecuado?
De hecho, creo que más bien se nos “lerdeó” mucho, pero en parte se debió a que cuando nos movimos al esquema de bandas, no teníamos en el horizonte que se iba a venir la crisis internacional y eso metió ruido en los movimientos financieros.

El Banco Central tomó una decisión acertada.

Es un buen paso en este momento, sobre todo con las otras medidas que el banco anunció como la posibilidad de acumular reservas internacionales por la baja en el precio del petróleo y por la eventual colocación de $1.000 millones en el mercado internacional; la baja en la tasa de política monetaria, ya que hace menos atractivo el cambio de depósito de dólares a colones, y enviar a consulta el establecimiento del encaje del 15% para endeudamiento de los bancos en dólares.

Es un buen paquete general alrededor del movimiento cambiario.

Lo que habrá que ver es cómo el banco lo administra.

Lo ha venido haciendo desde el año pasado, por lo que no hay nada nuevo en lo que viene de ahora en adelante, excepto que, psicológicamente, ya no está el piso de la banda.

¿Cree que es suficiente el volumen de reservas?
Sí. $7.300 millones es un nivel suficiente para estar tranquilos. Es alrededor de 1,8 veces la base monetaria.

En una eventual corrida, de deshacerse de los colones para comprar dólares, hay suficientes dólares.

Se acaban primero los colones que los dólares.

El temor es que más que flotación administrada, sea un arbitraje por parte del Central.
No veo al Banco haciendo eso. Sí podrá tener una idea de dónde quiere que se ubique el tipo de cambio.

Si quiere que esté en los 530, 540 o 550, lo puede hacer, porque tiene músculo suficiente por su nivel de reservas.

Lo que sí ha manifestado el Banco, especialmente en los últimos ocho meses, es que no le gusta la volatilidad.

Habría que ver si quiere seguir llevando el dólar a un tipo de cambio más alto, lo que parece que sería interesante, desde el punto de vista de que el dólar se ha fortalecido mucho en los mercados internacionales.

Un colón pegado al dólar y fuerte, lo que hace de alguna manera es perder competitividad en los mercados internacionales, pero eso es parte de lo que hay que ir viendo cómo evoluciona.

¿Qué otros factores tendría que ver el Banco para el precio del dólar?
Tiene que ver oferta y demanda, pero también tiene que ver el espacio para poder actuar.

Y me parece que analizar qué está pasando con el tipo de cambio real, y cómo está la parte del tipo de cambio competitivo, es algo que no se puede ignorar.

¿Quién gana y quién pierde con este cambio?
Quien gana a fin de cuentas es el país, en tanto que el Banco Central tenga más instrumentos o más flexibilidad para enfrentar la inflación.

Tener una inflación baja y estable es la principal responsabilidad del Banco Central, y es la mejor contribución para el crecimiento de mediano y largo plazo del país.

Estos cambios le dan mayor estabilidad al dólar. ¿Le hubiera gustado verlo más volátil?
Un poco más volátil me gustaba más, porque uno no quiere con estos regímenes que la gente crea que el tipo de cambio no se mueve, y empieza a suponer que los riesgos cambiarios no existen.

Una de las cosas que nos hizo abandonar las minidevaluaciones fue precisamente esa, porque la gente se estaba dolarizando mucho, y en el fondo, todos decían que el tipo de cambio no se iba a mover del patrón que tenía de las minidevaluaciones.

De alguna forma lo que ha estado pasando en el segundo semestre del año pasado, es que otra vez está creciendo el endeudamiento en dólares, que se había desacelerado mucho en el primer semestre.

Si hay una presunción de garantía de estabilidad, me parece que induce a la gente a endeudarse más en dólares y a colonizar sus depósitos.

¿Cuál es su comentario sobre el programa macroeconómico?
Es un análisis bastante realista. Tenemos un problema fiscal bastante grande, que hay que enfrentar con valentía, esfuerzo y dedicación.

Me parece que no lo estamos enfrentando con tanta claridad como se debería.

La tasa de crecimiento no es alta, es realista, lo mismo que la meta de inflación.

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