Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 28 Abril, 2015

El FIA es un evento bianual y el Ministerio de Cultura una entidad de gobierno con cientos de empleados de carrera


Festival inculto

Si había alguna duda de que este Gobierno anda más perdido que el chiquito de la Llorona, el desastre de organización del FIA 2015 terminó de disiparlas.
El Festival Internacional de las Artes es una tradición de 25 años y 14 ediciones que nunca había sido objeto de un disparate semejante al actual. Lejos quedó el anhelo de la Presidencia en su página web de “un esfuerzo de equidad y oportunidades, las fronteras entre el FIA y el FNA se borrarán para la unificación conceptual e integral de un Festival que cada año nutra y abone el imaginario nacional con el poder transformador de la cultura”.
Quizás lo peor para la administración Solís es que, tras la salida del obispo Jiménez, se ha quedado sin el pararrayos natural que merecidamente servía de foro de atracción de todas las tortas del Ejecutivo.
Así, tuvo que salir la Ministra Elizabeth Fonseca a hacer un mea culpa en el que incluyó a sus tres (¡3!) viceministros, pero sospechosamente excluye a la organización del Festival. Seguramente se deba a que el comunicado cierra con el anuncio de una comisión investigadora, si otra más, para esclarecer razones, sentar responsabilidades y evitar que la situación se repita.
Omite decir el Ministerio de Cultura, sin embargo, qué hizo durante el año que ha tenido a cargo la organización del evento y qué pasó con lo que se habría trabajado previo al 8 de mayo de 2014.
El FIA es un evento bianual y el Ministerio de Cultura una entidad de gobierno con cientos de empleados de carrera, algunos de los cuales es de suponer que estarían abocados a la logística que, salvo por las sedes, no debería ser muy distinta a la de años anteriores.
¿Cómo es posible entonces que en el caso de un evento prácticamente institucionalizado, se incumplan de manera tan burda los plazos y los procedimientos? Como informaron varios medios de comunicación mientras en conferencia de prensa la Ministra Fonseca y el encargado, Inti Picado, afirmaban dos días antes de la inauguración estar listos para comenzar, no se había contratado a la empresa que se encargaría de las luces y sonido de los espectáculos, faltaba la difusión del evento y formalizar los contratos con buena parte de los artistas que participarían.
En medio de las excusas retóricas, esas que aluden a un cambio en el modelo de gestión que no se explica pero sí se palpa, los más afectados somos quienes disfrutamos del FIA. En especial, la comunidad de Acosta que se quedó vestida y alborotada pero sin Festival.
El presidente Solís ha justificado muchos de sus yerros con el mantra de una nueva forma de hacer política. Parte de esas nuevas formas debe ser el lema del FIA 2015 “Soñemos cultura”, pues a como están las cosas, volver a tener un Festival Internacional de las Artes digno es un sueño.

Pedro Oller