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Sala IV elimina normativa que impedía emplear a consanguíneos en la institución
Familiares podrán trabajar en la Caja
Una joven, vecina de Tibás, bachiller en planificación administrativa, fue la responsable de la acción de inconstitucionalidad
El nombramiento de parientes dentro de la Caja Costarricense de Seguro Social queda sin límite alguno.
De esa manera, la normativa de la institución, que impedía la contratación de más de tres familiares en primer grado, debe ser eliminada.
Un voto emitido por la Sala IV sobre este tema tiene alcance para todo el aparato estatal, pero es la respuesta a una acción de inconstitucionalidad presentada contra el Seguro Social.
Shirley Jaubert, una joven recién graduada en planificación administrativa, vecina de Tibás, es la responsable del cambio que por décadas ha regido la contratación de familiares dentro de la institución.
Ella acudió a la instancia judicial debido a que su solicitud de empleo presentada en el Hospital México fue rechazada por haber dos hermanas en ese centro hospitalario.
El recurso presentado por la Unión de Empleados de la Caja también buscó representar a muchas personas que al igual que Jaubert habían visto mermado su derecho al trabajo por asuntos de familiaridad.
A partir de la resolución, la Caja debe ajustar la normativa que la rige y buscará nuevos controles para evitar situaciones irregulares.
Los controles irán orientados a vigilar que no haya una cantidad extrema de familiares, y respetando siempre un principio lógico para la buena gestión, explicó Gustavo Picado, gerente de Recursos Humanos de la Caja.
En los próximos días las autoridades de la institución entrarán a interpretar los alcances de la resolución constitucional y ajustar la normativa en apego a lo dicho por la Sala IV.
Sin embargo, a pesar de la normativa, durante décadas en la institución sobresalen ejemplos de funcionarios que son familiares. Hay casos de hermanos, o padres e hijos y de esposos que han dejado huella y experiencias valiosas.
Uno de ellos es el trío de los doctores Soto, dos hermanos y un hijo. De los hermanos Miranda Gutiérrez y de los gemelos Ferraro.
Cuando iba a empezar a laborar para la Caja, solicité opinión a la Contraloría General de la República, porque mi hermano Fernando era funcionario de la entidad. El ente contralor me contestó que no había impedimento siempre y cuando mi hermano no interviniera, comentó Oscar Ferraro, expresidente del Instituto del Cáncer.

Gabriela Masís
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