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Lunes, 26 de julio de 2021



NOTA DE TANO


Estadísticas destrozan la crónica deportiva

Gaetano Pandolfo gpandolfo@larepublica.net | Jueves 21 enero, 2021

Daniel Arreola

En 50 años de carrera profesional, mi fuerte fue la crónica deportiva y lo escribo dejando la modestia en el congelador.

Amo la crónica deportiva, porque me formé leyendo a los grandes cronistas de “El Gráfico” de Argentina, colegas inolvidables como Julio César Pasquato “Juvenal”, Aldo Proietto, Natalio Gorin, Daniel Arcucci, Alejandro Fabbri, Gonzalo Abascal, Ernesto Cherquis, Diego Bonadeo y Dante Panzeri, entre otros, nombres que rescato de ediciones viejas arrinconadas en el baúl de mis recuerdos.

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¡Cómo no admirar y aplaudir, las crónicas del inolvidable Ricardo Quirós y Roberto García en un periódico que hoy las titula con números!

Personalizo esta Nota con todo respeto; mi pasión por la crónica lo obliga.

El cronista del juego Cartaginés y Guadalupe del domingo tituló: “Cartaginés denotó su alegría al hacer 40 centros y 16 remates”.

Pocos días antes, nos remiten al éxito del mexicano Daniel Arreola con el Alajuelense, porque “recuperó el balón en diez ocasiones, además el 96% de sus pases fueron efectivos al acertar en 72 de 75 servicios. También sacó un remate de media distancia con la pierna izquierda que salió desviado”.

“En el caso de Johan Venegas, el 75% de sus pases fueron correctos (25 de 33) y de tres remates dos terminaron en gol, mientras que Marcel Hernández ganó el 50% de los duelos en general (5 de 10) y en cuanto al juego aéreo, el cubano se impuso en cuatro de siete duelos en las alturas”.

¡Qué horror!

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Antonio Alfaro, editor jefe de estos periodistas jóvenes enamorados de las estadísticas, que los libra de muchos apuros, es un excelente cronista deportivo y fue mi alumno y compañero. Las crónicas de “Toñito” son un deleite y no las escribe basadas en estadísticas, sino en sus conocimientos sobre el juego del fútbol.

Un buen cronista debe escribir, analizar, educar, cuestionar el desempeño de los futbolistas jugando al fútbol. El lector tiene que SENTIR lo que el cronista le transmite con sus palabras.

Lamentablemente, las estadísticas, que deben ser complemento indispensable para que los periodistas tengamos un apoyo numérico a lo acontecido en el juego, hoy, le están pasando por encima al propio partido de fútbol.

Así leemos y leemos crónicas repletas de datos estadísticos intrascendentes, sin sabor, pimienta, sin sal y lo más grave, sin el análisis técnico y táctico del juego, obligación prioritaria del cronista para enriquecer la información.

gpandolfo@larepublica.net

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