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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Especialidades médicas y el fallo de la Sala

Alejandro Madrigal [email protected] | Viernes 29 mayo, 2015


Especialidades médicas y el fallo de la Sala


La semana pasada la Sala IV falló a favor del recurso del rector de la UCIMED en el cual obliga a la CCSS a facilitar todo para que las universidades privadas ofrezcan especialidades médicas en sus hospitales, situación que hasta la fecha era única potestad de la UCR. Uno de esos fallos que provocan taparse la cara de la vergüenza. Además, las autoridades de estas U se han encargado de propagar una serie de mentiras muy graves para legitimar sus exigencias. Acá trataré de desmentir varias:
1. Este fallo no solucionará en nada el faltante de especialistas que tiene la CCSS. Los espacios que se abren los establece la CCSS de acuerdo con su capacidad y ese es el favor limitante, no lo hace la UCR. La UCR durante décadas ha sido suficiente para abastecer la demanda de personal médico del país. Cuando la CCSS tenga la posibilidad de abrir más espacios, la UCR estará en capacidad de formarlos a todos.
2. Con este fallo, lo que ocurrirá es que los mismos espacios que se abren hoy en día seguirán abriéndose, pero ahora a repartir entre las diferentes universidades. Si se desean más espacios hay que solucionar la crisis financiera de la CCSS.
3. Este país posee una cantidad enorme de médicos para sus apenas 4,5 millones de habitantes. Hay alrededor de 2 mil médicos desempleados. Si se gradúan más especialistas de los que se tiene capacidad de absorber, ahora los desempleados tendrán un título más que guardar.
4. Además, es cuestionable la calidad con la que estos médicos se gradúan de las U privadas (con la excepción, quizá, de la UCIMED). Ahora también será cuestionable la calidad de los nuevos especialistas.
5. Sin lugar a dudas, si estas U no bajan su cobro de unos ¢2 millones por ciclo durante pregrado y grado, no les temblará la mano para cobrar 4, 5 o más millones por ciclo en posgrado. ¡La medicina es muy lucrativa! ¿Cuántos residentes pueden darse el lujo de destinar casi todo su salario al pago de su estudio por cuatro o cinco años? Entonces el concurso por quién ingresa a una especialidad dejará de ser por la calidad y mérito de su desempeño académico. Ahora se definirá por quien tiene la billetera más gruesa.
6. Es un completo abuso que la CCSS deba facilitar sus instalaciones y equipo para que empresas privadas lucren con estos. Es similar a que una empresa de telefonía demande al ICE y a este se le obligue a facilitar su equipo para que el oferente genere lucro por su servicio. Absurdo y tramposo. Si las U privadas desean impartir especialidades, que lo hagan en sus propias instalaciones, que negocien con hospitales privados, o que le paguen a la CCSS todo ese costo, así la CCSS podría efectivamente abrir más cupos.
Con todo esto, resulta obvio el único porqué de esta exigencia: ¡interés de lucro! ¿Quiénes ganan con este fallo? No gana la CCSS ni la salud de Costa Rica, que seguirán teniendo la misma cantidad de especialistas y que más bien pierden por tener ahora que facilitar sus instalaciones para el lucro de empresas privadas. Tampoco ganan los médicos generales de ninguna U que buscan especializarse; porque los cupos seguirán siendo los mismos y más bien pierden bastante porque ahora tendrán que pagar mucho más por los mismos cupos por los que la UCR hoy cobra muy poco.
Acá solo hay dos ganadores: los médicos graduados que tienen gran capacidad de pago pero bajo desempeño académico, que les lograrán arrebatar el espacio a los que no puedan pagar y se merezcan realmente esos campos. Y por supuesto, los dueños de las U privadas, que engordarán sus ganancias como nunca antes. ¡La salud de Costa Rica como mercancía!

Alejandro Madrigal