Costa Rica debe incorporar la seguridad desde el diseño de sus redes 5G si quiere aprovechar esta tecnología para impulsar la industria, los servicios públicos y la conectividad, señaló Jeff Collins, Head of Security para Ericsson Americas, durante el Cybersec Summit 2026.
El foro se realizó este 12 de agosto y reunió a líderes tecnológicos, especialistas en ciberseguridad, empresas, instituciones públicas y tomadores de decisiones para analizar los desafíos que enfrenta el país en materia de resiliencia digital.
Collins participó con la conferencia “De redes confiables a naciones inteligentes: oportunidades de 5G para la industria y la sociedad en Costa Rica”, en la que abordó las posibilidades que ofrece esta tecnología para fortalecer la infraestructura tecnológica y acelerar la transformación digital del país.
La exposición se concentró en tres áreas: el impacto del 5G en la transformación de la industria y los servicios públicos, el desarrollo de infraestructura para ciudades y naciones inteligentes, y las oportunidades y desafíos que enfrenta Costa Rica para avanzar en la adopción de esta tecnología.
Uno de los aspectos que debe acompañar este proceso es la protección de las redes desde las primeras etapas de su desarrollo.
“Costa Rica se encuentra en una posición privilegiada para aprovechar la próxima etapa de desarrollo de 5G. El país se adelantó al establecer la gobernanza y el marco regulatorio necesarios y, además, cuenta con un ecosistema que reúne a gobierno, reguladores, academia, operadores y socios tecnológicos. Para proteger la infraestructura crítica, la seguridad debe abordarse de manera integral y por capas, como una responsabilidad compartida de todo el ecosistema", dijo Collins.
Esto incluye mecanismos como el cifrado de extremo a extremo, la autenticación reforzada y la segmentación de red para proteger servicios críticos.
El experto también destacó la importancia de trabajar con proveedores tecnológicos que cuenten con procesos de gobernanza transparentes y cadenas de suministro robustas, debido al papel que tendrán las redes móviles en actividades cada vez más relevantes para la economía.
Con la expansión del 5G, estas redes podrán soportar aplicaciones relacionadas con comunicaciones de emergencia, energía, transporte, salud y otros servicios esenciales, por lo que una interrupción o vulnerabilidad podría tener consecuencias más allá del ámbito tecnológico.
Otro de los retos está relacionado con la cobertura. Collins señaló que el despliegue de 5G también debe contribuir a reducir la brecha digital mediante una mayor disponibilidad de conectividad en zonas rurales y fuera de la Gran Área Metropolitana.
El objetivo es que la tecnología combine seguridad, inclusión y acceso a servicios de calidad, de manera que sus beneficios alcancen tanto a las empresas como a las instituciones públicas y a la población, de acuerdo con el experto.