Emprenda con pasión y no con romanticismo
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Basta con ver los medios de comunicación y Redes Sociales, hablar con un amigo o ir por la calle, para darse cuenta que el tema de Emprendedurismo está en boga.

Para algunos puede tratarse de una moda, otros emprenden por necesidad, a algunos los motiva el desempleo y a otros su gran deseo de convertir su idea de negocio en una realidad.

Lo valioso es que sin importar el motivo que los lleve a Emprender, lo importante es dar el paso. Pero ese paso, deben hacerlo alejados del romanticismo, y muy cerca de la pasión.

¿A qué me refiero? Desde un punto de vista romántico veremos nuestro emprendimiento como invencible, el mejor de todos, que nos haremos millonarios, que seremos dueños de nuestro tiempo, que todo es más fácil, que la gente nos amará y muchas otras ilusiones con la que nuestra mente se puede divertir.

Y es que, sin duda, las emociones son motores para cualquier tarea, por eso la que debemos usar en este caso es la pasión.

La pasión es la que saca nuestras mejores cualidades, nos alienta en momentos no tan buenos y garantiza que disfrutemos todo el proceso.

Al tratarse de una emoción permanente se mantiene en el emprendedor el dinamismo, la energía, la actitud y la entrega que se necesita para sacar adelante el negocio.

Por el contrario, el romanticismo es como el primer amor; palabras bonitas, solo escuchamos lo bueno y nos hace perder la objetividad.

Emprender no es un juego sino una gran responsabilidad. 

Ese romanticismo muchas veces es el causante de que algunos proyectos mueran en el intento o en sus primeros meses de lanzamiento. Esto porque, al perder la objetividad, no tomamos en consideración elementos claves que todo negocio debe tener en cuenta como: el estudio de prefactibilidad (analizar si el proyecto es viable financieramente), un análisis de mercado, obtención de los recursos financieros, revisión de los flujos tanto de ingresos como de gastos del negocio, una estrategia de promoción y ventas, entre otros. 

Si consideramos estos puntos anteriores y los desarrollamos con pasión la probabilidad de éxito será mucho mayor.

El principal reto de cualquier emprendedor debe ser desarrollar una idea que sea sostenible en el tiempo y que, además de darle la satisfacción de haber creado algo, le de los ingresos financieros esperados.

Hoy día es común encontrarse a diferentes personas que han invertido sus ahorros y adquirido deudas por la ilusión de una idea que no supieron desarrollar de manera racional. Esto no solo les ocasiona la pérdida de sus ahorros, sino que, en la mayoría de los casos, impacta su calidad de vida al tener que hacerle frente a deudas con instrumentos financieros no tan favorables.

Así que, cuando le nazca la inquietud por emprender recuerde elegir la emoción correcta. La pasión será su mejor aliada.

MBA. Diego Benitez A.
Director de Empodérate

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