Eliminatoria mundialista con la Conmebol sería ventajosa
Jugar en Europa ha hecho que los ticos ya no les teman a las grandes figuras mundiales. Giancarlo González marca al brasileño Marcelo en partido amistoso.
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La idea de una Copa del Mundo de 48 selecciones se le realizó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para 2026 y en su reestructuración todavía espera unificar las eliminatorias entre Concacaf y la Conmebol.

Para muchos con solo escuchar que está la posibilidad de tener que enfrentar a potencias como Brasil, Argentina o Chile para ganarse un cupo en el Mundial les resulta atemorizante, pero analizando las condiciones que se ofrecen, es favorable para la Selección Nacional y el fútbol costarricense en caso de unir ambas confederaciones.

Primero, la idea de tener que recibir a los “Gigantes” de Suramérica con todas sus estrellas y compitiendo al máximo nivel les daría un mayor roce competitivo a los seleccionados nacionales de cara a la competencia mundialista.

Llegar a un Mundial con esos partidos de experiencia ofrece mayor tranquilidad para afrontar los partidos al haberse rodado contra los mejores del continente.

Otro de los argumentos, y quizá el más importante es la oferta que le haría FIFA al continente. En total serían 14 los boletos que se le otorguen a esta nueva Confederación. Actualmente existen tres espacios y medio para Concacaf y cuatro y medio para Conmebol.

Este panorama es alentador ya que en Suramérica actualmente compiten diez selecciones. Suponiendo que los diez suramericanos clasifiquen, aún quedarían cuatro boletos directos al mundial, medio más que el actual de Concacaf.

Además, selecciones como Bolivia o Venezuela son rivales que poco se han superado en los últimos años y no deberían ser huesos imposibles de roer.

Incluso la afición vería con buenos ojos tener que recibir a las próximas estrellas argentinas o brasileñas que estén para el Mundial de 2026 cuando se aplique el nuevo formato en la Copa del Mundo.

Además, la Selección Mayor tendría mayor facilidad para conseguir fogueos con selecciones del Cono Sur ante la necesidad de jugar contra rivales de la región.

El aporte monetario también sería significativo. Los ingresos por taquilla de los partidos serían un incentivo no solo para tener el Estadio Nacional a reventar, como ya sucede, sino para darse el lujo de incrementar el precio de las entradas y explotar el comercio que rodea a la Selección en las diferentes áreas de la economía.

Y es que la Tricolor logró convertirse en un producto de alto consumo entre los costarricenses. Muchas empresas se sumarían al poder de inversión económica que rodea a la Selección y que la convierte en una fábrica de riqueza.

Por eso, asegurar que Costa Rica sufriría en la Eliminatoria con la Conmebol resulta bizarro.

Las estadísticas de la Mayor ante suramericanos solo reflejan datos históricos. Hoy la Sele tiene un roce internacional al igual que muchas potencias en el mundo, y comparar amistosos y partidos al azar no es concluyente de lo bien que sería jugar una Eliminatoria al Mundial codo a codo con las potencias del Sur.

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