Para que Costa Rica dé un salto firme hacia el desarrollo, es urgente que el país analice el costo de las cargas sociales que hoy pagan las empresas.
Lea más: Empresas deberían pagarle a la CCSS de acuerdo con su tamaño y capacidad económica: Shirley Calvo de Canatur
Y es que, en estos momentos, por cada colaborador, una empresa afincada en Costa Rica debe destinar un 26,6% en cargas sociales, mientras que en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), también conocido como Club de los Países Ricos, el promedio es de tan solo un 12%.
Se trata de un llamado generalizado del sector productivo, que advierte que las pymes son las que más sufren con las altas cargas sociales, lo cual se traduce en informalidad, menos inversión y desempleo, además de un 45% de trabajadores que no cotizan para el seguro de enfermedad, maternidad y pensiones de la CCSS.
Por el contrario, si se bajan las cargas sociales, se proyectaría una mayor inversión del sector privado local y mejores oportunidades de atraer empresas foráneas, lo cual implica más trabajos de toda índole, consumo y, por supuesto, nuevos impuestos para el país.
Paralelamente, se esperaría que los aportes a la seguridad social aumenten.
Lea más: Otto Guevara: Los seguros de la CCSS son una especie de estafa
“Históricamente, en lo que se refiere a costos operativos, Costa Rica ha sido considerado un país costoso, especialmente cuando se compara con los competidores de la región. Como resultado, existen múltiples diagnósticos, e incluso recomendaciones específicas de la OCDE, que invitan al país a revisar el tema de costos, incluyendo las cargas sociales. Sin duda alguna, para continuar atrayendo nuevos flujos de IED, así como promover el crecimiento de las empresas ya establecidas, el tema de costos operativos debe ser atendido”, dijo Carlos Wong, presidente de la Asociación de Empresas de Zonas Francas.
De ese 26% que se paga por cada trabajador en cargas sociales, 14,6% corresponde a los seguros de enfermedad y pensiones de la CCSS, mientras que 4,75% se destina a la pensión complementaria.
El resto, que es equivalente a 7,25%, se traslada al Banco Popular, a Fodesaf, al INA y al IMAS, los cuales no tienen nada que ver con los seguros de la CCSS.
“Es indudable que las cargas sociales afectan bastante los costos del recurso humano del país, haciendo que los costos productivos de las empresas nacionales sean superiores en relación con otros competidores de otros países. Todo esto complica que el país salga del subdesarrollo”, dijo Otto Guevara, consultor y exdiputado.
La semana pasada, el gobierno dio a conocer que en el primer trimestre la inversión extranjera directa aumentó en un 42% en relación con el mismo periodo del año pasado.
Esto, sin importar el tipo de cambio del dólar y las cargas sociales, por lo que si el país mejora su clima de negocios, es probable que la inversión, no solo de empresas extranjeras, sino más importante de empresas locales, se dispare considerablemente.
“Se trata de un factor que contribuye a fomentar la informalidad de actividades empresariales y de autoempleo, con lo que se desestimula la creación de empleo formal y se afecta además la competencia y rentabilidad de las empresas del régimen definitivo, en particular de las pymes”, expresó la Cámara de Industrias.
Costa Rica dobla al promedio de la OCDE
Las cargas sociales en Costa Rica son muy altas en comparación con el promedio de la OCDE
(cifras en porcentajes)
| País | Cargas sociales |
|---|
| República Checa | 27 |
| Francia | 25 |
| Costa Rica | 24 |
| España | 23 |
| Promedio OCDE | 12 |
| México | 10 |
| Canadá | 10 |
| Estados Unidos | 7 |
| Chile | 6 |
| Dinamarca | 0 |
| Nueva Zelanda | 0 |
Llamado
Varias cámaras empresariales y expertos hacen un llamado para revisar el alto costo de
las cargas sociales, con el objetivo de mejorar el clima de negocios, atraer más inversión y generar más
empleo.
Shirley Calvo
Directora Ejecutiva
Cámara Nacional de Turismo
Es un hecho que las cargas sociales tienen un peso importante en la competitividad de las
empresas del país.
Si bien hay otras causas como los salarios mínimos y los costos de insumos para la
producción, el hecho de tener unas de las cargas sociales más altas de Latinoamérica, en las cuales pagamos
casi el doble que otros países, en promedio, hace inevitable que la competitividad no se vea afectada por
este factor.
Sin duda, al impactar directamente en la competitividad de las empresas, se limita su
capacidad de inversión y de empleo.
Ricardo Carvajal
Asesor económico
Cámara de Comercio de Costa Rica
Hemos sido insistentes desde hace años en la necesidad de reducir las cargas sociales.
Cuando tenemos responsabilidades tan altas, obviamente para muchas empresas es difícil incluir a sus
empleados en la seguridad social.
Bajar las cargas sociales sería una buena forma de promover la formalidad, que sigue
siendo muy baja en Costa Rica.
La CCSS es una institución muy importante para el país, por lo que, al reducir estos
cargos, debemos tocar aquello que va para Fodesaf, Banco Popular y para el INA, es decir, aquello que no
financia la salud y las pensiones.
Cámara
Industrias
Costa Rica
El alto porcentaje que representan las cargas sociales es un factor que definitivamente
afecta la capacidad de competir de las empresas costarricenses.
Dichas contribuciones pesan además sobre salarios que son de los más altos de América
Latina.
Se trata de un factor que contribuye a fomentar la informalidad de actividades
empresariales y de autoempleo, con lo que se desestimula la creación de empleo formal y se afecta además la
competencia y rentabilidad de las empresas del régimen definitivo, en particular de las pymes.
Otto Guevara
Consultor
Privado
Es indudable que las cargas sociales afectan bastante los costos del recurso humano del
país, haciendo que los costos productivos de las empresas nacionales sean superiores en relación con otros
competidores de otros países.
Además, debemos sumar el costo más alto de la electricidad y los problemas de
infraestructura que afectan la logística.
Obviamente, al ser menos competitivos, se nos complica más atraer inversión extranjera
directa que nos permita generar los puestos de trabajo que se requieren para reducir la pobreza y mejorar
los salarios reales de los costarricenses y así salir del subdesarrollo.
Daniel Suchar
Analista Económico
Independiente
Costa Rica tiene una de las cargas sociales más altas de toda la OCDE.
Por ello, cuando alguien quiere venir al país, tiene que pensarlo mucho.
Las cargas sociales equivalen al 26,6% del salario de cada trabajador, cuando el promedio
de la OCDE es de 12%. De ese 26%, el 14,6% se destina a la CCSS con el IVM y el seguro de enfermedad y
maternidad, y luego hay una serie de asignaciones que no tienen nada que ver con la CCSS, como un aporte al
Banco Popular, a las asignaciones familiares, al INA y al IMAS que suman 7,25% de cargas sociales.
Adicionalmente, hay otro aporte de 4,75% para la pensión complementaria.
Carlos Wong
Presidente
Asociación de Empresas de Zonas Francas
Existen múltiples diagnósticos, e incluso recomendaciones específicas de la OCDE, que
invitan al país a revisar el tema de costos, incluyendo las cargas sociales.
Sin duda alguna, para continuar atrayendo nuevos flujos de IED, así como promover el
crecimiento de las empresas ya establecidas, el tema de costos operativos debe ser atendido.
Hacia adelante, es fundamental que el país refuerce su compromiso con la competitividad y
redoble esfuerzos en aras de fortalecer el clima de inversión.
Pymes, las más afectadas
Las empresas del régimen definitivo, y principalmente las pymes, consideran el costo de
las cargas sociales como uno de sus principales problemas. (Datos muestran la posición de las cargas
sociales como problema, según régimen y tamaño de las empresas, según encuesta de la Cámara de Industrias de
junio 2024).
| Característica empresa | Posición de las cargas sociales
como problema |
|---|
| Empresas grandes del régimen definitivo | 9 |
| Pymes del Régimen definitivo | 2 |
| Zonas francas | 8 |
¿Qué hacer?
Estas son algunas de las recomendaciones de las cámaras empresariales y otros
actores, para mitigar el impacto de las cargas sociales en la competitividad.
- Eliminar o reducir cargas sociales que no van directamente a la seguridad social (Salud e IVM), como
el aporte patronal al Banco Popular, IMAS, asignaciones familiares y otros.
- Ampliar la base de contribuyentes al recortar la informalidad.
- Permitir arreglos de pago para la cancelación de las deudas con un plazo mayor para la seguridad
social y condonar intereses y multas.
- Reducir los trámites burocráticos que hacen lento los procesos de formalización de las empresas.
- Crear incentivos para empresas más pequeñas que les permitan formalizarse.
- Establecer un esquema de cobro diferenciado y escalonado de acuerdo con el tamaño de la empresa y su
capacidad económica.