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Lunes, 10 de diciembre de 2018



NACIONALES


“El daño a mi imagen es irreparable”

Esteban Arrieta [email protected] | Miércoles 24 agosto, 2016

“Siempre estaré a la orden de mis amigas y amigos del PUSC, a quienes tanto debo, para trabajar en el análisis de los problemas nacionales y de sus soluciones”, indica Rodríguez. Esteban Monge/La República


Doce años después de ser acusado, el expresidente Miguel Ángel Rodríguez vive su redención, gracias a que la semana pasada la Sala III rechazó un último recurso de casación presentado por la Fiscalía en su contra.

El exmandatario, quien ahora está libre de toda culpabilidad del caso ICE-Alcatel, reflexionó sobre la justicia en el país, su futuro político y de la vida misma.


¿Qué enseñanzas le ha dejado este proceso penal?
La más importante es que siempre podemos salir adelante si dejamos que el amor actúe en nosotros; el amor de Dios, el amor de nuestros semejantes, y nuestro amor a Dios y al prójimo.
Si vivimos en medio de la tribulación con el corazón lleno de amor, no dejamos campo al odio, al resentimiento, a la amargura, a los deseos de venganza, y así nos salvamos del daño que esos sentimientos provocan a nuestra alma y a nuestro cuerpo.
Tuve la dicha de mi fe en Dios, y de recibir el amor de familia, amigos y muchos desconocidos que por bondad se me acercaron.
Otro aprendizaje es sobre la necesidad de que se cumpla el deber de objetividad del Ministerio Público, para garantizar la libertad de todas las personas, que se ponga límite a la extensión inhumana de los juicios penales y que se reforme el Código Procesal Penal para dar plena vigencia al principio de doble conforme y nadie pueda volver a ser juzgado después de dos absolutorias.

¿Considera que se le hizo un daño irreparable a su imagen?
Sin duda. Es imposible devolverme el prestigio que decenas de primeras páginas, cientos de horas de radio y televisión me arrebataron.
Y ¿quién me puede devolver estos 12 años, la Secretaría General de la OEA, las horas horribles de sufrimiento de Lorena, mis hijos, mis nietos, hermanos, mi suegra, sobrinos y amigos? ¿Y el daño que se le infligió al PUSC?

¿Piensa en una contrademanda contra el Estado?
Estoy en hora de celebrar.

¿Cómo cataloga el accionar de la Fiscalía en este caso?
Faltó totalmente a la obligación de objetividad que le impone el Código Procesal Penal en resguardo de la libertad de los ciudadanos.
No les importó mentir con tal de meterme a la cárcel, mentir para tratar de volverme a encarcelar, mentir para obtener la aprobación del criterio de oportunidad en favor de José Antonio Lobo.
Este último episodio es otra muestra: después de 12 años de acusarme, de semanas en una audiencia preliminar, un año en un juicio, semanas en las audiencias de Primera apelación, primera casación y audiencia de segunda apelación; después de dos absolutorias unánimes por el fondo, la segunda tomando en cuenta toda la prueba, incluso la de Panamá, que primero se había declarado ilícita, pretendían de nuevo llevarme a juicio.
Y cuando esa absurda pretensión de mantenerme hasta la muerte en el banquillo de acusado no se les acepta, entonces el fiscal Jorge Chavarría sale con unas declaraciones que son un irrespeto a los magistrados, se rebela contra la independencia de los jueces y pretende ser él quien determina quién es culpable y quién no, y se atreve a acusarme de un delito del cual ya he sido exonerado.

¿De qué forma se puede evitar que en el futuro se den nuevas persecuciones políticas desde el Poder Judicial?
El Ministerio Público no puede ser “moro sin señor”. La Corte debe ejercer la labor disciplinaria ante sus faltas de objetividad, y la Sala IV debe defender a los ciudadanos ante sus abusos.
Debe haber plazos para evitar persecuciones eternas y se debe aclarar la normativa para que quede claro que a nadie se le puede volver a juzgar cuando hay dos sentencias absolutorias en su favor.

¿Está decepcionado de la justicia costarricense por todo lo que tuvo que pasar para poder limpiar su nombre?
No, al contrario. Admiro a los jueces y a su independencia y valor para sobreponerse a la condena de los medios y a las presiones indebidas que recibieron.

¿Piensa usted trabajar de alguna manera para reformar el Poder Judicial?
Por ahora mi solicitud a las señoras y señores diputados es que tramiten la reforma al Código Procesal Penal para dejar claramente establecido el principio de doble conforme que con claridad regía en el pasado.

Ahora que su nombre quedó definitivamente limpio, ¿piensa volver a la política activamente en el PUSC?
Siempre estaré a la orden de mis amigas y amigos del PUSC, a quienes tanto debo, para trabajar en el análisis de los problemas nacionales y de sus soluciones.
Lo he venido haciendo mediante columnas en medios de comunicación como este, LA REPÚBLICA, y pretendo seguir en esa tarea.