Nuria Marín

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Lunes 4 Octubre, 2010


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El cáncer en Costa Rica


El cáncer es la segunda causa de muerte en Costa Rica. Cada día mueren ocho personas por su causa y cada hora se diagnostica a una persona con esta enfermedad. Pese a la importancia del tema, el país ha cometido una gran cantidad de omisiones, errores y hasta horrores por lo que tenemos una impostergable deuda con los pacientes aquejados con esta terrible enfermedad y sus familiares.
De ingrata memoria fue el fallido Instituto Costarricense contra el Cáncer (ICC), con recursos millonarios no utilizados que no solo no se concretó, sino que postergó importantes inversiones y decisiones.
Por otra parte, los miles de millones que quedaron a disposición del Proyecto de Fortalecimiento de la Red Oncológica no han significado una mejora significativa. La “tramitomanía” o incapacidad de ejecución han impedido hacerles frente de manera expedita a las amplias necesidades de los hospitales, el rezago en cantidad y calidad de equipos, falta de ricas y actualizadas fuentes de información, escaso personal especializado y graves limitaciones en infraestructura.
Es triste pensar que muchas veces los fondos públicos no se invierten de la mejor manera, y cómo a veces se pierde de vista la importancia de invertir en prevención. En el caso del cáncer, amerita estudiar el por qué hay una sobreincidencia de la enfermedad en el Valle Central, tema prioritario al considerar que la mayoría de nuestra población vive en esta área.
No todo sin embargo son malas noticias. Esta cruel enfermedad es también la madre de bellas historias de vida, de personas que ven en la enfermedad una segunda oportunidad en la vida, así como hacer aflorar profundos y ejemplares sentimientos de solidaridad.
Destacan la Fundación Dra. Anna Gabriela Ross, una hermosa iniciativa promovida entre otros por su hija María José Morales, quien honra la memoria de esta madre, amiga, médica y valiente mujer, mediante la promoción de la prevención y detección temprana del cáncer. Justamente este fin de semana se realizó la Caminata contra el Cáncer.
Igualmente, es encomiable y emotiva, la recientemente lanzada Fundación GIAMALA, una organización “de jóvenes para jóvenes con cáncer” creada en memoria del joven Giancarlo Malavassi Lachner quien deseaba se construyera un albergue para jóvenes de escasos recursos con cáncer y sus familias.
El cáncer es una terrible enfermedad y por ello no debemos escatimar esfuerzos en la promoción de hábitos de vida saludables, adopción de acciones que promocionen la salud y sobre todo prácticas de prevención de dicha enfermedad. Todo esto unido a una eficiente y bien equipada red oncológica nacional nos pueden ayudar en la detección temprana la cual debe convertirse en una prioridad nacional.
Existe en la corriente legislativa un proyecto de ley que pretende declarar de interés público la lucha contra el cáncer y que brinda las herramientas para una red oncológica de primer orden, la pregunta es, ¿qué esperamos?

Nuria Marín