Marcello Pignataro

Enviar
Lunes 2 Febrero, 2009

El paso del tiempo

Marcello Pignataro

Parece mentira que ya se haya ido enero. Como un soplido ya pasaron los primeros 31 días del año y ya estamos en el segundo día del segundo mes de 2009. Como me gustan las estadísticas y los porcentajes, ya nos llevamos en banda el 9% del año.
Pareciera que apenas hace unas horas estábamos con los abrazos de Feliz Año y con la lista de buenos propósitos. En menos de lo que nos damos cuenta estaremos otra vez con esos abrazos, pero para recibir 2010. El tiempo ya no corre, vuela.
La pregunta que me hago, a estas alturas del año, es: ¿me ha servido de algo? ¿Qué he hecho de provecho en estos 33 primeros días? ¿He sido mejor persona? ¿He tratado mejor a mis semejantes? ¿He hecho lo propio por hacer de este un mundo mejor? Las respuestas me las guardo para mí pero el balance hasta ahora es positivo.
Debemos mantener el mismo entusiasmo y empuje durante los 332 días que quedan, así como lo hicimos el 1º de enero; así como regresamos al trabajo luego de las vacaciones. La misma mentalidad positiva, el mismo “sí se puede” que recientemente llevó a un hombre a la Presidencia de Estados Unidos.
La crisis existirá solo si nosotros la dejamos existir. Si nos dejamos atribular por los malos pensamientos, si seguimos comprando a los mercaderes la carnicería que nos venden en los medios, si dejamos que la negatividad nos apantalle, estamos listos para la foto, como popularmente se dice.
La felicidad la encontramos dentro de nosotros mismos y no depende de los demás. Si necesitamos de alguien más para que nos haga felices, para que nos llene, también estamos listos. Como lo mencioné columnas atrás: la vida es un 10% lo que nos ocurre y un 90% lo que hacemos con lo que nos ocurre. En nosotros está que cada día que amanece sea mejor que el anterior, y levemente inferior en calidad al que viene.
El tiempo no perdona y nos afecta a todos por igual. A unos nos va dejando cada vez menos cabello (aunque yo tengo dos excusas para ello: la primera es que las canas se me caen antes de que salgan y la segunda es que, simplemente, crecí más que mi cabello), a otros algunas arrugas. Sin embargo, el tiempo también nos da respuestas a aquellas preguntas que en su momento nos hicimos.
Podemos seguir el ejemplo de aquellos que se apagan con la primera dificultad, de aquellos que se someten a sí mismos a las negaciones y a las inclemencias o, por el contrario, podemos seguir ejemplos como el de Patrick Swayze. Este verdadero hombre, inicialmente afectado por un cáncer de páncreas en fase terminal que luego se trasladó al hígado, ha decidido seguir luchando en espera de la cura. Si su lucha terminará pronto o no, lo desconocemos. Lo que sí podemos asegurar es que no será en vano, porque será por un ideal y eso no hay crisis que lo pueda hacer desaparecer.
Que tengan todos un excelente día a lo Patrick Swayze.