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Domingo, 25 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


El mensaje del Obispo Católico de Tilarán- Liberia don Manuel E. Salazar Mora

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 09 agosto, 2019


Sinceramente


Han levantado interés las palabras del Obispo Católico dichas frente al señor Presidente de Costa Rica el pasado 2 de agosto. El señor Obispo le dijo al Presidente lo que muchos costarricenses estaban deseando que le dijeran. El señor Presidente las escuchó junto a otros miembros de su gabinete con debido respeto y atención. Bien por enviar un mensaje claro y respetuoso y bien por recibirlo con el respeto debido a un Obispo Católico y ciudadano costarricense.

Deseo comentar aquellos elementos del mensaje obispal que se refieren a la política de estado y estuvieron dirigidos preferentemente al presidente de Costa Rica. Antes deseo citar los artículos constitucionales y del Código Civil que limitan la participación de la Iglesia Católica en asuntos políticos, así como las leyes electorales que limitan invocar a Dios para pedir el voto de los ciudadanos.


Constitución Política de Costa Rica:


ARTÍCULO 25.- Los habitantes de la República, tienen derecho de asociarse para fines lícitos. Nadie podrá ser obligado a formar parte de asociación alguna.


ARTÍCULO 28.- Nadie puede ser inquietado ni perseguido por la manifestación de sus opiniones ni por acto alguno que no infrinja la ley.

Las acciones privadas que no dañen la moral o el orden públicos, o que no perjudiquen a tercero, están fuera de la acción de la ley.

No se podrá, sin embargo, hacer en forma alguna propaganda política por clérigos o seglares invocando motivos de religión o valiéndose, como medio, de creencias religiosas.


Código Civil de Costa Rica:


Artículo 18.-La exclusión voluntaria de la ley aplicable y la renuncia a los derechos

en ella reconocidos, sólo serán válidas cuando no contraríen el

interés o el orden público ni perjudiquen a terceros.


Código Electoral de Costa Rica:


ARTÍCULO 136.- Libertad para difundir propaganda…

Es prohibida toda forma de propaganda en la cual, valiéndose de las

creencias religiosas del pueblo o invocando motivos de religión, se incite

a la ciudadanía, en general, o a los ciudadanos, en particular, a que se

adhieran o se separen de partidos o candidaturas determinadas.


He citado este articulado para demostrar más allá de una opinión mía que la conducta y expresión política del señor Obispo de Tilarán-Liberia fue lícita. Ni la Constitución Política, ni el Código Civil ni el Código Electoral lo limitan. Nunca lo han limitado y antes de él muchos también han enviado mensajes sobre política pública. Diferente habría sido si llama a votar por un partido o en contra de alguna persona. Su libertad como ciudadano le permite sostener opiniones de la política pública y expresar sus opiniones sobre lo que él percibe como problemas y soluciones nacionales. No es una novedad, no es una conquista reciente así ha sido desde la promulgación de la constitución el 7 de noviembre de 1949.

Cualquier ciudadano tiene libertad de opinar sobre políticas públicas y el Obispo es un ciudadano.


Dentro de su mensaje a mi juicio destacan los siguientes asuntos:


  1. Derecho a la protesta. “Claro que hay derecho ciudadano a la legítima protesta, pero debe darse dentro del marco de la legalidad, con respeto y por medios pacíficos, al estilo tico.” Bien dicho, la protesta que afecta la libertad y la dignidad ajenas y está fuera de la ley no es aceptable. Sus palabras son un excelente recordatorio a todos de cumplir con la ley y con el espíritu humano que a todos debe de movernos.
  2. Falta de trabajo. “Nos angustia: la inseguridad ciudadana, la falta de vivienda y la falta de trabajo digno y oportunidades de estudio, para muchas personas, especialmente jóvenes. Los esfuerzos del país deben seguir dirigidos a solucionar este flagelo.” El país entero incluso los no católicos lo acompañan en su angustia. Angustia tenemos muchos. Soluciones son las que hacen falta para resolver este gran entuerto. Bien por el Obispo por recordar los elementos centrales de la crisis social del momento. Y agrega el Obispo: “Es ya clásico, desgraciadamente el abandono de los agricultores, por parte del Estado costarricense por décadas y décadas.” Nuestro sistema económico se basa en la iniciativa individual y los productores todos tenemos un camino independiente y no protegido por el estado. Me queda la duda ¿querrá el Obispo subsidios? ¿Querrá el Obispo que se aumenten los impuestos de importación de los productos competitivos importados? Creo que los productores deben de ser ayudados con tecnología, conocimientos y el apercibimiento de que hay productos que no podrán sembrar con éxito económico para que cambien su cultivo o de giro.
  3. Los pescadores. “¡Los lugareños costeños tan olvidados por décadas y empobrecidos!” Todos sentimos ese tremendo dolor de ver a sectores económicos terminar su ciclo de vida. La pesca artesanal pareciera que enfrenta esta situación. El estado los ha protegido vendiéndoles gasolina con subsidio. El uso de este combustible no está claro en todos los casos. De nuevo la pregunta es ¿Cómo los protegemos, con subsidios o subiendo aranceles? Los problemas los conoce el país las soluciones son las que no han logrado encontrarse. Muchas veces las consecuencias de las soluciones propuestas son peores que el problema mismo. Me pregunto si no deberían después de décadas de ruina y pobreza haber cambiado de giro comercial. ¿No será posible re entrenarlos en algún otro oficio? Creo que en el fondo el problema es que ellos quieren seguir pescando artesanalmente y ganar. Y para eso buscan que el estado algo les ayude con dinero o con precios. Pareciera es una ayuda solicitada para no cambiar sus prácticas o giro y el cambio es inevitable.
  4. La corrupción. “Sin educación no hay progreso. ¡Educar a una persona es salvar a la humanidad entera!” Debemos educar en valores humanos y no solo en tecnología”. “Por eso todos juntos debemos luchar contra la corrupción pública y privada. ¡Dolorosamente muchas familias han fallado en su misión de educar! “Ante este comentario no puedo menos que con alegría coincidir de manera plena. Lo único que agregaría a lo dicho por el Obispo es que la Iglesia es la llamada a enseñar el espinazo moral de las familias católicas, de enseñar la diferenciación entre el bien y el mal. Para ello creo que debería ésta revisar lo que está haciendo en la sociedad moderna y analizar con detalle si es efectiva en el proceso de enseñar claramente cómo la corrupción es un pecado mortal. Quien forma los valores y enseña la diferenciación del bien y el mal es la religión junto a las familias.
  5. Rechazar no es cristiano. “Hablo desde una iglesia que es santa y pecadora, que está en constante camino de conversión y que reconoce sus errores y ha pedido perdón.” “Debemos respetar a las personas sexualmente diversas e incluirlas en la Iglesia Madre Misericordiosa, imagen de María.” “La homofobia es antievangélica.” “Los cristianos debemos amarlos y respetarlos, aunque en ciertos asuntos no estemos de acuerdo con ellos.” Claro que rechazar y desarrollar prejuicios y odios no es cristiano. Me alegra mucho esta declaración que me parece aclara de manera meridiana que la Iglesia no rechaza a quienes son parte de las minorías sexuales.
  6. La cuestión de género. “Que quede claro: desde la fe cristiana el respeto al otro sexualmente diverso, no implica la promoción de ese estilo de vida, ni de su equiparación al matrimonio entre hombre y mujer.” “A muchos no nos parece la cuestión de género impulsada en el país…” Creo que ha sido clarísimo el Obispo. En todo ello sin embargo hay que recordar que los derechos humanos no son sujetos de elección ni de escogencia mayoritaria. Ya existe una decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el matrimonio del mismo sexo y hay plazo hasta el 2020 para cumplir o automáticamente se hará legal. Creo que el país debe de tomar nota de que el Obispo ha dejado claro que no aceptan la equiparación del matrimonio entre hombre y mujer a la unión civil entre dos hombres o dos mujeres. Es claro que las uniones religiosas entre personas del mismo sexo deberán hacerse bajo otra religión diferente de la católica que ya lo acepte. Que el matrimonio entre personas del mismo sexo como ha sido planteado corresponde a un matrimonio civil ante el estado y sus consecuencias serán en el mejor de los casos la equiparación de los derechos civiles de los contratantes a las de otras uniones civiles.
  7. Cultura de la vida. "La Iglesia Católica promueve la cultura de la vida y no de la muerte, porque la gloria de Dios es que el hombre viva, sea feliz. Por eso no estamos de acuerdo con el aborto provocado, la fecundación in vitro, la manipulación genética sin fines éticos, métodos anticonceptivos abortivos y la eutanasia”. Meridianamente clara quedó esta reiteración del Obispo de algo conocido y siempre vigente. Todos esos asuntos enumerados por la Iglesia Católica deberán ser obedecidos fielmente por los católicos practicantes. El radio de acción de la Iglesia Católica son sus fieles. Es claro que la Iglesia no puede disponer de las vidas y decisiones de los miembros de otras congregaciones o de las personas que no tienen afiliación religiosa a un credo.


Finalmente creo que las palabras del Obispo tuvieron tanta resonancia debido al vacío político del país en el que partido alguno ha levantado esas banderas, líder alguno ha hablado en favor de cuanto recordó y defendió el Obispo y fue la primera manifestación pública en la que se contrastaba lo deseado por el PAC que es el partido gobernante y quienes no son del PAC o son de la Iglesia Católica. Una cosa es cierta, el gigante silencioso habló y no callará.