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FORO DE LECTORES


El estado de bienestar nórdico, un modelo digno de imitar

| Jueves 03 noviembre, 2016


El desarrollo económico de un país implica crear riqueza con el fin de promover el bienestar general de la población

El estado de bienestar nórdico, un modelo digno de imitar
 

Sebastián Trejos Zamora
Estudiante de Relaciones Internacionales

Los países del norte de Europa, específicamente, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega e Islandia, se han caracterizado por tener una economía estable, pujante y con altos índices sociales, por lo que los conocidos países “nórdicos” se han ubicado a la cabeza o entre los mejores, en cuanto a desarrollo económico se refiere.

El desarrollo económico de un país implica crear riqueza con el fin de promover el bienestar general de la población; con un aumento o mejoramiento en los servicios de salud, educación, vías públicas, entre otras. A diferencia del crecimiento económico, el cual representa solamente el aumento de ciertos indicadores como el PIB, lo cual no implica un desarrollo social de la población en general.

Como estos países han logrado llegar a estos índices de desarrollo económico tan altos sin contar con grandes recursos; exceptuando Noruega quien posee petróleo. El resto únicamente cuenta con grandes extensiones de tierra, pero debido a las inclemencias del tiempo se vuelven deshabitadas y por ende con pocas oportunidades para la exploración de recursos.

Sin duda alguna, los países nórdicos han logrado un desarrollo económico envidiable, quizá uno de los puntos clave para comprender la prosperidad de estos estados, es la neutralidad que gozaron durante las dos guerras mundiales. A pesar de que Dinamarca fue invadida por los alemanes, sus ciudades no sufrieron grandes daños, por lo que la reconstrucción no fue una piedra en el zapato.

La ubicación para el comercio ha sido vital para su desarrollo, poseen salidas en el mar Báltico, mar de Noruega y mar del Norte, dándoles empuje para desarrollarse en el comercio marítimo, así como contar con la facilidad de realizar intercambio comercial entre ellos, creando alianzas comerciales fuertes. La unión de los países nórdicos, es una muestra de lazos de hermandad fuertes, dejando de lado todas las diferencias culturales e históricas de lado.

Invertir en educación, salud universal y vivienda para los menos favorecidos es un gran factor en común, tal vez la más conocida, es el caso de Dinamarca, donde las parejas al tener un hijo obtienen beneficios económicos y sociales, en donde los padres obtienen una mayor cantidad de días libres para poder pasar con su hijo y así evitar en envejecimiento de la población.

Indudablemente el pilar fundamental para el desarrollo es la educación. Los países nórdicos destinan entre un 12% y un 16% del gasto público a la educación, a diferencia de muchos países desarrollados que destinan menos de un 11%, permitiéndoles ubicarse con altos índices en educación y por ende de cultura.

Una alta oferta de los servicios públicos implica un alto gasto público, por lo que la carga fiscal de estas naciones es también de las más altas en el mundo; a diferencia de otras.

La carga impositiva en los países nórdicos se inclina en mayor parte a los trabajadores, en IVA está entre el 24% y el 25%. A pesar de que el IVA represente un mayo porcentaje para las personas, esto no quiere decir que la economía pierda fuerza; al contrario, la población se convierte en la mayor receptora de la política social; como salud, becas y subvenciones.

Por otro lado, en el esquema de desarrollo nórdico las empresas representan una menor carga impositiva en comparación con los países desarrollados. El pensamiento nórdico plantea que las empresas al tener menos responsabilidad fiscal, tendrán mayores oportunidades de expansión y así habrá mayores empleos bien remunerados.

Este modelo solamente marcha de la mano de una apertura total al mercado internacional, por lo que muchos de estos países pertenecen a la zona comercial de la Unión Europea, Dinamarca, Suecia y Finlandia, a pesar de que no tienen adoptado el euro en sus naciones, a excepción de Finlandia, el libre tránsito de mercancías les ha permitido un desarrollo sostenido.

Vemos entonces cómo el modelo de bienestar nórdico, es hasta cierto punto un modelo “híbrido”, es una economía de libre mercado, pero con intervención estatal en algunos servicios; logrando un ansiado equilibrio entre dos modelos antagónicos como el liberalismo y el socialismo ha resultado este gran desarrollo económico.