Ejercicios militares traban diálogo EE.UU.-Corea del Norte
Las tensiones en la península de Corea parecieron calmarse esta semana después que Trump elogió a Kim por detener el lanzamiento de misiles sobre Japón a las aguas cercanas a Guam. Bloomberg/La República
Enviar

Miles de efectivos de Estados Unidos, Corea del Sur y otros países realizarán ejercicios en las próximas semanas para prepararse para una posible guerra con el régimen de Kim Jong Un.

Los ejercicios militares anuales Ulchi-Freedom Guardian habitualmente reciben la condena de Corea del Norte, este año no será distinto. La Agencia Central de Noticias de Corea perteneciente al Estado, esta semana los calificó de “alarde militarista imprudente” y advirtió que podrían provocar una guerra no intencionada.

Los ejercicios son importantes por otra razón: China le ha pedido a Estados Unidos que los detenga para iniciar conversaciones con Corea del Norte, parte de su propuesta de “suspensión por suspensión” que también requeriría que Kim congelara sus pruebas nucleares y misilísticas. Estados Unidos rechaza esto de plano, ya que reducir los ejercicios ahora haría que el presidente Donald Trump se viera débil a tan corto tiempo de sus advertencias sobre “fuego y furia”.

Sin embargo, algunos exfuncionarios y analistas estadounidenses sostienen que al menos algunos ejercicios deberían someterse a negociación. William McKinney, coronel retirado del ejército que dedicó más de 40 años a las relaciones y el planeamiento militares entre EE.UU.-Corea, señaló que Estados Unidos debe considerar el suspender los ejercicios de más envergadura, siempre que reciba algo a cambio.

“Si se llega a un punto en que exista algún grado de confianza entre las dos partes para un acuerdo de reciprocidad, podría discutirse la suspensión de uno o ambos ejercicios, no espero ver una suspensión unilateral, pero en algún momento aquellos podrían ser moneda de cambio”, expresó McKinney, director no residente de la cátedra de Corea del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

El general Joseph Dunford, presidente del Estado Mayor Conjunto, dijo que los ejercicios eran importantes para que la alianza mantuviera la capacidad de defenderse. Podrían reducirse si Corea del Norte aceptara la desnuclearización y detuviera las pruebas de misiles balísticos, añadió.

“Mientras exista la amenaza de Corea del Norte, tenemos que mantener un alto nivel de alistamiento para reaccionar ante esa amenaza, los ejercicios militares “no están actualmente sobre la mesa como parte de las negociaciones en modo alguno”, les señaló Dunford a los periodistas en Pekín.

Las tensiones en la península de Corea parecieron calmarse esta semana después que Trump elogió a Kim por detener el lanzamiento de misiles sobre Japón a las aguas cercanas a Guam. Anteriormente había dicho que la fuerza militar era una opción para impedir que Kim desarrollase un misil balístico intercontinental que pudiera transportar un arma nuclear para atacar a Estados Unidos.

El secretario de Estado Tillerson y Jim Mattis, secretario de Defensa, repitieron que la fuerza militar seguía siendo una opción y rechazaron la afirmación de Stephen Bannon, asesor sénior de la Casa blanca, de que esa opción no existía.

Ver comentarios