Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 12 Diciembre, 2008

Efectos de la crisis en Costa Rica

Arturo Jofré

En Costa Rica ha aparecido la tesis de que esta crisis solo será psicológica, es decir, un temor del cual no deberíamos preocuparnos mucho. Esta visión tiene su contraparte: la pesimista, situación que es común a varios países latinoamericanos, aunque con las connotaciones propias de cada realidad. Sin embargo, si empezamos a bucear entre ambas visiones nos damos cuenta de que hay más denominadores comunes que diferencias.
La crisis internacional llegará a Costa Rica y lamentablemente ya está tocando las puertas. Hay efectos reales que se visualizan con claridad y, por otra parte, hay temores de contagio hacia áreas que hoy parecen inmunes. Veamos los pronósticos de los efectos de esta crisis para Costa Rica en 2009 y en los que hay un alto grado de coincidencia.

• El crecimiento económico del país se desacelerará. Se estima que el próximo año el crecimiento del Producto Interno Bruto no sobrepasará el 3%.
• La pobreza se incrementará, dejando una tarea inconclusa de enormes consecuencias sociales y con repercusión en la seguridad ciudadana.
• Las exportaciones disminuirán su ritmo, al igual que las importaciones.
• Los ingresos por turismo caerán. Poco más de la mitad del turismo proviene de Estados Unidos y en octubre ya se sintió una fuerte disminución con respecto al mismo mes del año anterior como efecto de la crisis. Desde 2004 el crecimiento en el número de turistas ha sido constante (entre 100 mil y 200 mil turistas más por año).
• Habrá una disminución del crecimiento de áreas claves, como la construcción.
• La inversión extranjera disminuirá.
• Las reservas del Banco Central tenderán a disminuir.
• El petróleo mantendrá un precio bajo si se le compara con el alto promedio de este año. Materias primas importadas tenderán también a mantener precios internacionales más bajos que el promedio de este año.
• La inflación caerá bastante, llegando a cifras cercanas al 10%.
• El Estado debe incrementar el gasto público desarrollando obras públicas postergadas, a fin de dinamizar el empleo y la economía. La buena situación fiscal alcanzada por el país permitirá facilitar este tipo de gastos o inversión.

Hay temas importantes que no están claros a estas alturas: el empleo y el tipo de cambio. El comportamiento del tipo de cambio seguirá siendo una incógnita y nos puede traer más de un susto en 2009. En cuanto al empleo, las cosas son más preocupantes, ya que los indicadores apuntan hacia él y podría darse una contracción peligrosa, la que por el momento solo ha afectado a sectores muy específicos como el textil. Muchos miles de empleados, técnicos y profesionales trabajan en empresas internacionales que operan en el país, las que están ligadas a países desarrollados donde está justamente el epicentro de la crisis. Esperemos que esto no se produzca porque sería una tragedia para el empleo profesional de nuestro país. Nunca como ahora se requiere que las fuerzas del poder en el país cierren filas. Es una crisis ¿o no?