Edgardo Araya acepta que se equivocó y ofrece disculpa a Laura Fernández por sugerir que es “tontita”
Expresión fue desafortunada y, por ello, la retira “sin condiciones”, dijo legislador del Frente Amplio
Por medio de un breve comunicado en su muro de Facebook, Edgardo Araya, diputado del Frente Amplio, aceptó que se equivocó y ofreció una disculpa a la presidenta Laura Fernández por sugerir que “es tontita”.
El legislador aceptó que su expresión “fue desafortunada” y, por ello, la retira “sin condiciones”, a la vez que señaló la importancia de conducir el debate político con respeto.
“Comprendo que, en tiempos tan polarizados como los que atravesamos, tenemos la responsabilidad de discutir con dureza las ideas, pero sin recurrir a expresiones que puedan tornarse descalificativas”, dijo Araya.
El legislador prometió no volver a usar la frase que generó la polémica.
Al calor del debate sobre la pensión de los expresidentes este miércoles, Araya cuestionó la honestidad de la mandataria con un insulto y, con ello, originó una protesta por parte de la bancada oficialista de Pueblo Soberano que acabó con la sesión legislativa.
Y es que, durante su discurso en la hora de control político, el legislador sancarleño de izquierda dijo: “Yo creo que usted se hace la tontita”.
“Era la oportunidad para retratarse, si eran coherentes o no eran coherentes, pues resulta, ¿sabe cuánto va a ganar doña Laura Fernández con 43 años cuando salga? ¢4 millones. ¿Cotizó doña Laura? No, doña Laura. Usted dijo hoy en la conferencia, yo creo que se hace la tontita, ¿verdad?, porque creo que la asesoran”, dijo Araya.
A partir de ese momento se oyen reclamos en el plenario que no se distinguen e, inmediatamente, los diputados oficialistas empezaron a salir del plenario. Con ello, la sesión quedó cancelada por falta de quórum.
Inmediatamente, Yara Jiménez, presidenta del Congreso, tomó la palabra para señalar que no permitirían que se trate así a la presidenta de la República.
Este miércoles, la propia mandataria defendió la pensión de los expresidentes, alegando que en el mundo es normal que reciban un estipendio de por vida por sus servicios.
No obstante, aclaró que, en su caso, mientras tenga salud y edad para trabajar, seguirá cotizando y trabajando. La mandataria tiene 40 años y, efectivamente, cuando deje el cargo tendrá 43 años.
Tras el incidente, los diputados de Pueblo Soberano reaccionaron a la situación.