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¿Qué es la custodia de valores?

Cuando abre una cuenta corriente o de ahorros en una entidad financiera, contrata al mismo tiempo una serie de servicios, dentro de los cuales se encuentran la posibilidad de generar órdenes de pago contra su cuenta, así como la recepción de efectivo de distintas fuentes, como podría ser su salario. Por ende, la entidad financiera se convierte en el custodio de sus activos financieros.
La actividad de custodia en los mercados de valores funciona de manera similar. El custodio —que puede ser un banco, un puesto de bolsa o una sociedad constituida para ese fin y estar debidamente inscrito en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios (RNVI)— mantiene los valores “en nombre” de los propietarios y suele proporcionar servicios de gestión de los intereses y dividendos relacionados con sus inversiones, entre varias de sus funciones.
El servicio de custodia es una de las instituciones esenciales del mercado de valores. En el caso de la inversión institucional, constituye el mecanismo más eficaz y menos costoso de proteger al inversionista contra el fraude.
Dicha actividad surgió en los Estados Unidos a raíz de los desfalcos sufridos por los fondos mutuos durante la gran crisis de los años 30. Actualmente este servicio se encuentra en los países con mercados de valores desarrollados, y es un requisito exigido por los inversionistas.
El custodio debe tener una permanente y precisa identificación de los titulares de los valores. Asimismo, deben confirmar o rechazar las asignaciones de contratos generados con las instrucciones giradas por los titulares e inscribir en sus registros y en las centrales de anotación en cuenta, la constitución o cancelación de derechos reales, gravámenes y embargos. Además son las únicas competentes para emitir constancias sobre los valores custodiados.
En Costa Rica existen diferentes categorías de custodios (A, B, C) que pueden ser autorizados para ofrecer distintos tipos de servicios, luego del cumplimiento de ciertos requisitos de funcionamiento y de capital, dentro de los cuales se encuentran las actividades antes indicadas y en el caso del custodio tipo C, puede ofrecer los servicios de préstamo de valores. Esta práctica es un negocio importante que se refiere a la actividad de mercado por la que una parte —el prestamista—, transfiere temporalmente unos títulos a otra parte —el prestatario. El tomador está obligado a devolver esos valores, en el momento en el que se le soliciten o al vencimiento acordado para ese préstamo. Durante el periodo de préstamo, el prestamista recibe del tomador unos activos, aceptados como garantía de dicha operación. Esta actividad se encuentra regulada por la Bolsa Nacional de Valores.
Contar con un custodio concede al inversionista una serie de ventajas, tales como reducir los riesgos potenciales de pérdida de los valores en caso de insolvencia de la entidad y el riesgo del manejo físico de los valores. Además, la actividad de custodia agiliza las operaciones y facilita su liquidación.
Usted puede escoger a la entidad que actuará como el custodio de sus inversiones en el mercado de valores, la cual puede ser distinta a su puesto de bolsa.
En el RNVI que mantiene la Superintendencia General de Valores podrá consultar la lista de entidades autorizadas para operar como custodios en el mercado de valores (www.sugeval.fi.cr). Actualmente se encuentran autorizados para operar como custodios nueve bancos y 17 puestos de bolsa. En su selección deberá considerar el tipo de custodio, así como la experiencia y trayectoria de este.

Intendente General de Valores, Sugeval
[email protected]
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