Dos más dos puede no ser cuatro
Alfonso, un gerente comercial de larga trayectoria, después de la presentación de un excelente plan comercial para la principal cu...
Cuando se planifica una estrategia comercial para un cliente o grupo de clientes, hay que buscar las sinergias que aporten valor a ambas partes
Da igual el formato, los colorines y la calidad de las diapositivas, los planes hay que hacerlos para cumplirlos y alcanzar así los objetivos empresariales.
Partiendo de la valoración de nuestra posición competitiva, de la identificación de nuevas oportunidades de crecimiento y del desarrollo de las herramientas necesarias para ejecutar esas oportunidades, de acuerdo con un orden de prioridades establecido.
El plan debe ser una vía para comprender cuáles puertas pueden abrirse o cerrarse en el horizonte temporal que fijemos, cómo y por qué, y siempre desde un punto de vista integral: estratégico, presupuestario, financiero, logístico y comercial.
No podemos olvidar que cada plan de cliente o grupo de clientes se encuadra dentro de la planificación general estratégica y de marketing de la compañía.
Se trata de adaptar, encajar las líneas maestras, desde lo general a lo particular, desde los objetivos corporativos a la situación de negocio específica que se vive en cada cuenta, para asegurar así la coherencia interna y la adecuada asignación de los recursos a cada cliente y dentro de cada uno de ellos, por marca, por segmento, por canal, etc. Solo desde el análisis detallado se puede seleccionar el destino ideal de los esfuerzos personales y financieros, para que estos se traduzcan en el retorno deseado.
De nada sirve fijar objetivos, perseguir oportunidades de negocio que choquen frontalmente con los valores o política. Es un desgaste inútil que puede evitarse orientándose al cliente y siendo lo más transparentes posible con la forma en la que pretende desarrollar el negocio.
Nunca más apropiada aquella expresión de “tirar juntos de la carreta”. Él crece con nosotros y nosotros con él.
Así, se logran las sinergias necesarias para aumentar el valor conjunto de los esfuerzos. Sobre todo si se orientan hacia la ejecución efectiva de lo planeado y no únicamente a cumplir con presentaciones y reuniones internas. Es la única manera de lograr que dos más dos sume más de cuatro.
José Manuel Luque Menéndez
Socio de Cross & Grow
costarica@crossandgrow.com