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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Dos golpes para todos

Arturo Jofré [email protected] | Viernes 27 marzo, 2009


Dos golpes para todos

Arturo Jofré

El primer golpe es muy doloroso: se refiere a productores agrícolas. El segundo va dirigido a destruir la confianza y el espíritu solidario de la gente. El primero tiene que ver con la forma en que hemos enfocado los problemas del sector agrícola y que ahora tenemos que pagar todos con un alto precio.
Esta historia se inició cuando un grupo de economistas predicó que si los productos agrícolas nacionales no eran competitivos internacionalmente, había que dejar de producirlos y punto. ¿Para qué invertir en investigación y uso de tecnologías modernas en ciertos sectores en los que Costa Rica podía llegar a ser competitivo y menos dependiente? Era mejor importar y no invertir. Ahora hay dos proyectos de ley en la Asamblea Legislativa que reflejan una situación caótica y que nos alcanza a todos.
Veamos el caso de los frijoles, que va por el camino del arroz. En la denuncia que hace la Asociación de Consumidores hay tres puntos destacables: (1) la mayoría de los frijoles que consumimos ha venido del exterior, especialmente de Nicaragua y últimamente de China; (2) la producción interna es muy ineficiente: la productividad por hectárea es apenas la tercera parte de la media mundial; y (3) la forma de cómo se ha enfocado el problema es: arancel alto a las importaciones, obligar a las instituciones públicas a adquirir los frijoles nacionales a precios altos.
Otro proyecto de ley pretende condonar deudas por ¢3 mil millones a 7 mil agricultores. En un proyecto reciente se había condonado a estos mismos agricultores ¢20 mil millones para cubrir el 80% de esas deudas. ¿Qué pensarán los miles de ciudadanos que tienen que correr todos los meses por 15 ó 20 años para pagar el préstamo de su casa? ¿Qué pensarán las familias que están sin recursos y a las que se les corta el agua por unos días de atraso? ¿Qué pensarán los miles de pequeños empresarios solitarios que deben tocar puertas que nunca se abrirán? No sé, pero algo no anda bien en la forma como estamos haciendo las cosas.
El segundo golpe lo titula así LA REPUBLICA “Empresarios declinan ayudar a afectados por terremoto”. Los empresarios se habían propuesto construir 100 viviendas para los afectados por el último terremoto, pero han declinado seguir recaudando los recursos porque según la ley hay que entregarlos a la Comisión de Emergencias, donde se perderían agilidad y eficiencia en la repartición. ¿Qué pensará esa señora (es real) sin trabajo, con cinco chiquitos a cuestas, que recibió de una familia caritativa un terrenito pero que lleva años tratando de conseguir una casita donde vivir?
No creo que la solución sea reformar la ley para que se permita la ayuda directa a los damnificados. Si ante una tragedia cada sector forma un pequeño comité de ayuda quedamos peor. Los problemas de la Comisión de Emergencias son reiterativos y no se circunscriben a los últimos hechos. Aquí hay una gran tarea pendiente y deberíamos comenzarla antes que ocurra otro hecho lamentable.