Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 16 Mayo, 2014

No se comienza amenazando pero bien se termina haciendo una excelente labor de recolección de inteligencia y generando seguridad para todos los costarricenses


Sinceramente

¡Don Mariano, la DIS y la legalidad!

En estos días y luego de haber ofrecido la supresión de la DIS en su original programa de gobierno del PAC, don Luis Guillermo Solís, presidente de Costa Rica, nombró al director de esta. Don Mariano Figueres Olsen aceptó, confesando que había venido trabajando en sus proyectos para la DIS y sufrió el desliz de pronunciar palabras que tenían reminiscencia de amenaza.
Es curioso, jamás director alguno de la DIS al ser nombrado ha dado declaraciones que recuerden, y mucho menos que sugieran, amenazas con el propósito de “sacarse clavos personales” por haber sido perjudicado por dicha agencia en el pasado.
El señor Figueres es famoso por su temperamento y su franqueza. Por haber estudiado negocios y trabajar en las empresas de sus hermanos y de él mismo.
Siento que si se sintió perseguido por una DIS, que es oficina de información para el Presidente de la República, y no fiscalía, debería haber puesto sus denuncias ante el Fiscal General del momento, quien investigaba a todos con gran gusto, pero don Mariano lo dejó pasar porque en sus palabras no tenía pruebas. Ahora sus palabras amenazantes no le sientan bien al presidente Solís y menos a él mismo.
El país se rige por la legalidad y así el artículo 11 de la Constitución Política lo señala:
“Artículo 11.- Los funcionarios públicos son simples depositarios de la autoridad. Están obligados a cumplir los deberes que la ley les impone y no pueden arrogarse facultades no concedidas en ella. Deben prestar juramento de observar y cumplir esta Constitución y las leyes. La acción para exigirles la responsabilidad penal por sus actos es pública...” O sea don Mariano al pronunciar el juramento constitucional para asumir su puesto se obliga justamente a actuar legalmente y no a como le convenga.
Que unas palabras de resentimiento, de ligereza, no le pongan obstáculos. Don Mariano habrá de recomponer lo mal expresado. Apenas comienza pero debe por su alto origen dar el mejor ejemplo.
Y si la Constitución lo manda, la ley lo amarra, ya que el artículo 11 de la Ley General de Administración Pública le ordena: Artículo 11.- 1. La Administración Pública actuará sometida al ordenamiento jurídico y solo podrá realizar aquellos actos o prestar aquellos servicios públicos que autorice dicho ordenamiento, según la escala jerárquica de sus fuentes.
Así las cosas, la Constitución Política de Costa Rica, la Ley General de Administración Pública y la Ley General de Policía y su reglamento le marcan su ruta a seguir en legalidad y en bien.
Ahora esperemos que don Mariano Figueres haga sus primeras labores en su dirección, aprenda su oficio, discurra, sea prudente políticamente y sirva al país y a su Presidente.
No se comienza amenazando pero bien se termina haciendo una excelente labor de recolección de inteligencia y generando seguridad para todos los costarricenses.
Lo malo de todo esto es la vulneración a la palabra del Presidente y al programa del PAC pero habrá tiempo de arreglarlo también.

Emilio Bruce

Profesor
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