Alejandro Madrigal

Alejandro Madrigal

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Martes 17 Marzo, 2015

La ciencia y las personas han demostrado que el amor no es exclusivo de parejas de sexo opuesto


Entre las aulas y las calles

Dolce & Gabana: rostro de hipocresía

La semana pasada, la pareja gay más famosa de Italia mostró su peor rostro con una feroz y polémica crítica a las parejas del mismo sexo y a sus hijos. Domenico Dolce y Stefano Gabbana lanzaron frases como:
“La familia no es una moda pasajera. En ella hay un sentido de pertenencia sobrenatural”. “No hemos inventado nosotros la familia. (…) Y no es cuestión de religión o estado social, no hay vuelta de hoja: tú naces y hay un padre y una madre. O al menos debería ser así. Por eso no me convencen los que yo llamo hijos de la química, niños sintéticos. Úteros en alquiler, semen elegido de un catálogo. Y luego vete a explicar a estos niños quién es la madre. Procrear debe ser un acto de amor. Hoy ni siquiera los psiquiatras están listos para afrontar los efectos de estas experimentaciones”.
A la pregunta de si hubieran deseado ser padres responden: “Sí, lo haría de inmediato”. “Soy gay, no puedo tener un hijo. Creo que no se puede tener todo en la vida. Es también bello privarse de algo. La vida tiene un recorrido natural, hay cosas que no se deben modificar. Una de ellas es la familia”.
Es difícil enlistar todas las mentiras y todo lo terrible de estas declaraciones; sin embargo, todo se podría resumir en lo siguiente: no importa cuál sea la visión de familia que uno conciba para su propia vida, es una injusticia terrible que todo mundo deba adaptarse a ese limitado esquema. El respeto a otros seres humanos pasa por entender, aceptar y respetar las diferencias, y ello implica acceso a los mismos derechos que el resto. Cualquier matiz o limitación es hipocresía.
Sus lamentables palabras podrían ser usadas en su propia contra. Argumentos similares servirían para justificar cómo en otra época se estigmatizaba mucho más a un persona homosexual o cómo la homosexualidad se perseguía y se castigaba con cárcel o tratamientos no científicos. Todo por ignorancia, odio y prejuicios.
Décadas de lucha y enormes sacrificios hay detrás de los avances históricos de los derechos de las personas y familias de parejas homosexuales: leyes injustas derogadas, leyes progresistas establecidas, debates interminables, toneladas de investigación científica, cárcel, protesta social, víctimas, ruptura de esquemas y cambio de paradigmas sociales.
La ciencia y las personas han demostrado que el amor no es exclusivo de parejas de sexo opuesto, que el respeto, el trato igualitario y el matrimonio son derechos humanos y, muy sobre todo, las parejas del mismo sexo tiene capacidades cuando menos iguales que una pareja heterosexual para criar hijos. Absurdo es pensar que dos personas, solo por ser del mismo sexo, no pueden tener un hijo, como si viviéramos en cavernas. La ciencia y la adopción hoy día lo facilitan, al igual que se lo han permitido a muchas parejas heterosexuales con un impedimento también biológico. Llamar a un hijo nacido por FIV como “sintético” es un insulto muy ofensivo. Si bien es un método no tradicional, poco de lo que hacemos y consumimos es 100% tradicional y/o natural, eso no lo hace malo, ¿sino para qué avanza la ciencia?
Vale la pena hacer eco del llamado a boicot y no consumo de la marca Dolce & Gabbana por parte de artistas como Elton John, Victoria Beckham, Courtney Love y Michelle Visage.

Alejandro Madrigal

Expresidente de la FEUCR