Diquís ya no puede esperar más
Además, sería el proyecto que dé equilibrio al sistema hidroeléctrico que gestiona el Instituto Costarricense de Electricidad. Shutterstock/LA REPÚBLICA
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Cerca del 80% de la población actual del país podría abastecerse con la energía que produciría un único proyecto hidroeléctrico, el cual está a la espera de una decisión clave en este año para iniciar los planes de su construcción.

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El Diquís, con una potencia de 650 megavatios, sería capaz de dar energía a casi un millón de hogares, lo cual garantizaría la electricidad necesaria para la próxima generación.

Además, sería el proyecto que dé equilibrio al sistema hidroeléctrico que gestiona el Instituto Costarricense de Electricidad.

“Cuando el Diquís entre en operación, será el complemento del embalse del Arenal. Mientras este se empieza a vaciar en los primeros meses del año por la estación seca, en el sur empezaría a llenarse. Hay una situación opuesta de meses secos y con lluvia en la zonas norte y sur, lo cual permitirá que tengamos ese equilibrio”, sostuvo Luis Pacheco, gerente de Electricidad del ICE.

Este equilibrio no lo daría, por ejemplo, el proyecto Reventazón, que iniciará operaciones este año y generará la electricidad de más de 500 mil hogares, debido a que no cuenta con un embalse lo suficientemente grande para tener agua de reserva.

Sin embargo, para que el proyecto Diquís sea una realidad, será necesario que este año se defina la metodología y la fecha para una consulta a las comunidades indígenas, pues el proyecto afecta parte de sus territorios.

Existe un compromiso de la presente administración de dar una solución definitiva para realizar esta consulta, la cual está pendiente desde la década de los noventa.

El Gobierno pretende también generar una estrategia integral de desarrollo para toda la zona sur, en la cual se incluiría el proyecto hidroeléctrico. Sin embargo, las pautas de esta estrategia no están definidas, por lo cual se podría dar un retraso en la obra.

La consulta indígena sería la última etapa que faltaría para presentar toda la documentación necesaria con el fin de que pueda obtenerse la viabilidad ambiental y así iniciar la fase de búsqueda de financiamiento para su desarrollo y pago de expropiaciones.

La obra ya cuenta con estudios de factibilidad y diseños.

La construcción está prevista para iniciar en 2018, con el fin de que pueda estar en operación en el año 2025.

Si se retrasa la consulta, ya el proyecto tendría retrasos considerables que podrían generar problemas a la matriz eléctrica del país, señaló Pacheco.

El proyecto Diquís se diseñó en los primeros años de este siglo en sustitución del megaproyecto Boruca, el cual hubiera tenido un mayor impacto en las comunidades indígenas.

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