Deudas de ticos frenarían economía en 2018
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El alto nivel de endeudamiento de los costarricenses sería una de las principales causas por las que la economía nacional se estancaría durante 2018.

Esto porque cada vez hay menos recursos para adquirir bienes o servicios, debido al pago de esas responsabilidades.

Al presentarse una caída en el consumo, la producción también baja, lo cual se convierte en una cadena que parece no tener solución en el corto plazo.

El consumo en los hogares aumentó un 1,90% durante el segundo trimestre del año, muy lejos del 4,4% alcanzado en el mismo periodo de 2016.

“Hay más cautela en la población al momento de gastar; sin embargo, no se refleja en productos para necesidades básicas”, aseguró Yolanda Fernández, presidenta de la Cámara de Comercio.

Las tarjetas de crédito se están convirtiendo en una soga para el cuello de los ciudadanos: el saldo negativo es de aproximadamente ¢1,14 billones hasta julio, lo que representa el 3,8% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

“Es preocupante porque limita la capacidad de pago de las personas: sus ingresos mensuales se destinan a las deudas, lo que reduce su posibilidad de consumo, ahorro u otras operaciones financieras; a largo plazo provocaría que el consumo privado se frene, afectando negativamente el nivel de producción”, explicó Luis Diego Herrera, economista de Acobo.

Las tasas de interés son otro factor que tomar en cuenta, ya que seguirían creciendo hasta el final del año; estos movimientos provocarán más presión en los deudores, ya que se incrementarán las cuotas de los préstamos.

Mientras esto pasa, la cantidad de plásticos en el mercado sigue elevándose: actualmente circulan unas 2,5 millones de tarjetas, casi 213 mil más que hace un año.

Este fenómeno se explica bajo dos aristas: hay una sobreoferta en el mercado, pues existen 30 emisores; por otra parte, en Costa Rica no existe una cultura de ahorro clara, por lo cual endeudarse es la salida más rápida para satisfacer diversas necesidades.

Costa Rica tiene una tasa de ahorro del 16,2% en comparación con el PIB, la cual es significativamente menor que la del resto de países de la zona, de acuerdo con el Foro Económico Mundial.

“Una tarjeta de crédito implica ordenar las finanzas personales y familiares y sobre todo cuando se solicita una adicional para un familiar o un empleado, la recomendación es redoblar esfuerzos para controlar compras, con el fin de evitar financiarlas con tasas de interés elevadas”, señaló Carlos Mora, viceministro de Economía, Industria y Comercio.

El sistema financiero nacional realiza las campañas agresivas para promover el ahorro entre los ciudadanos, por ejemplo incrementar el premio por guardar capital en moneda local.

A pesar de este escenario, el panorama no es totalmente negativo: estimular el gasto del Gobierno, incrementar las exportaciones y atraer inversiones compensarían la desaceleración del consumo en los hogares.


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