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Negocia Gobierno crédito por $400 millones
Deuda para pagar a la Caja

Dinero se usaría para modernizar hospitales y que usted reciba mejor atención

La millonaria deuda del Estado con la Caja será pagada por usted como contribuyente a través de más deuda pública.
La opción de endeudarse aún más fue la que encontró el Gobierno para regular su situación de morosidad con la seguridad social.
Un crédito externo por $400 millones se negocia con el Banco Mundial y el dinero no entraría a la institución autónoma hasta 2014.
Sin embargo, no hay detalles de las condiciones del empréstito, solo que sería a largo plazo y en condiciones favorables.
“El pago de esta deuda a la Caja permitiría financiar el déficit de la institución solo temporalmente”, enfatizó Edgar Ayales, ministro de Hacienda.
El dinero sería usado para el fortalecimiento de la red hospitalaria pública, que este año tuvo una reducción de más del 30% en su presupuesto.
Para estabilizar su situación económica, la entidad ha recurrido a recortes que afectaron principalmente el servicio a pacientes.
Al finalizar 2012, la entidad cerraría con equilibrio. Pero el riesgo de volver a caer en negativo persiste, porque los principales disparadores del gasto aún están vigentes.
Estos son principalmente los salarios, cesantía por 20 años, y excesiva contratación de burócratas.
“Este año es el primero de estabilidad. Salir equilibrado no significa que la situación financiera esté resuelta”, dijo Gustavo Picado, gerente financiero de la Caja.
El crédito brindaría una tranquilidad financiera a la institución, porque son recursos con que no contaba para los próximos años.
La deuda por pagar corresponde al traslado de servicios de atención primaria, conocido hoy como Ebais, del Ministerio de Salud a la Caja a comienzo de la década de 1990.
Por otro lado, el Gobierno comenzó, desde hace dos años, un proceso de arreglo de pago de deudas con la seguridad social por más de ¢120 mil millones.
Las dos primeras cancelaciones se hicieron en abril y diciembre anterior. Queda pendiente una tercera que se hará a finales de 2013.
“Se realizaron importantes pagos que permitieron salir adelante con las obligaciones de la institución en un periodo financiero muy difícil”, sostuvo Ileana Balmaceda, presidenta ejecutiva de la entidad.
El problema fue que el dinero se canceló con papel. Al menos siete convenios firmados entre los jerarcas del Ministerio de Hacienda y la Caja, establecen esa modalidad de pago.
Los bonos recibidos por la institución tienen varios inconvenientes. Primero porque, desde 1993, se obliga al Estado a pagar en efectivo.
Sin embargo, una interpretación legal de la Caja le permite recibir títulos de deuda pública en vez de dinero.
Otro problema es que el mercado interno tiene abundancia de títulos públicos, con lo cual si la entidad necesitara venderlos de urgencia para obtener dinero, los inversionistas podrían pagar menos.
La ironía en este caso es que la propia Caja financia al Gobierno porque posee más de ¢1,2 billones en títulos de deuda estatales.
Pero en los últimos años se incrementaron en más de un 50% los recursos que la institución tiene en títulos de deuda gubernamentales.
El dinero invertido es parte de los recursos que mes a mes son rebajados de su salario, para el pago de su pensión en el futuro.
Al final la institución termina con un número alto de bonos públicos, lo cual es un riesgo porque la mayoría del dinero es en papel y está invertido en un solo lugar.
Si algo falla, como por ejemplo que el Gobierno no pueda afrontar su responsabilidad de pago, el servicio de salud público y su pensión estarían en juego.

Oscar Rodríguez
orodriguez@larepublica.net
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