Destino de Presidente sudafricano depende de voto en Parlamento
Presidente sudafricano, Jacob Zuma. Bloomberg/La República
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El presidente sudafricano, Jacob Zuma, se enfrenta a la mayor amenaza en su mandato de ocho años cuando el Parlamento de 400 escaños decida si aprueba una moción de censura por voto secreto.

El inicio del debate sobre la moción, que necesita una mayoría simple para ser aprobada, está previsto para realizarse en Ciudad del Cabo y su duración será de 85 minutos. Baleka Mbete, presidenta de la Asamblea Nacional, sería presidenta interina si Zuma fuera destituido y la asamblea deberá elegir un remplazo en un periodo de 30 días o se convocarán elecciones generales. Todo el gabinete de Zuma tendría que renunciar.

La oposición presentó la moción de censura cuando Zuma destituyó al respetado Pravin Gordhan del cargo de ministro de Finanzas, hecho que llevó a dos compañías calificadoras a rebajar la deuda del país a basura y desató protestas públicas masivas. Mbete dictaminó que la votación debe llevarse a cabo por voto secreto para evitar la intimidación de políticos. Zuma, de 75 años, ha sobrevivido a siete votaciones anteriores de mociones de censura o juicio político, todas por votación abierta.

“Nadie sabe cómo votarán los miembros del Parlamento porque sus expresiones públicas no reflejan necesariamente lo que piensan, existe siempre una probabilidad de que Zuma se vaya, pero quienes dicen muy confiados que lo hará se engañan a sí mismos”, dijo Robert Schrire, profesor de politología en la Universidad de Ciudad del Cabo.

La gestión de Zuma se ha visto empañada por una serie de escándalos que minaron la confianza de los inversores y arrojaron la economía a una recesión. La perspectiva de que se vaya animó los mercados, en tanto el rand avanzó un 2% contra el dólar luego de anunciarse la decisión de llevar a cabo la votación secreta. La moneda experimentó escasos cambios en Johannesburgo.

Altos cargos del partido, como el vicepresidente Cyril Ramaphosa, han hablado en contra de la corrupción que se profundiza y la influencia indebida de los intereses empresariales privados sobre las instituciones gubernamentales, lo que se conoce como “la captura del Estado”.

En noviembre, un informe del Protector Público dijo que Zuma y algunos ministros podrían haber violado el código de ética del Gobierno en su relación con la familia Gupta, que mantiene negocios con el hijo del mandatario. Zuma y los Gupta niegan haber cometido actos ilegales.
Los manifestantes que exigen la destitución de Zuma comenzaron a reunirse en las calles de Ciudad del Cabo este martes antes del debate y el personal de seguridad cerró calles y levantó barricadas en torno del complejo parlamentario.


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