Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 28 Septiembre, 2015

El creciente uso del gas natural en el mundo, directamente y en la forma de derivados energéticos y no energéticos de alta calidad, se ha convertido en una actividad clave

Del gas natural a productos energéticos y no energéticos

Los adelantos tecnológicos están impulsando la producción de combustibles líquidos derivados del gas natural que son iguales a los derivados del petróleo, como el diésel, pero con una calidad muy superior que reduce las emisiones al ambiente y mejora el rendimiento de los motores.
La planta de Pearl en Qatar, propiedad de Shell y de Qatar Petroleum, es una de las plantas en el mundo que está produciendo combustibles líquidos con el proceso de “Gas-to-Liquids” (GTL).
Estos combustibles no están dentro del monopolio que existe en Costa Rica porque el gas natural y sus derivados no son ni petróleo y ni derivados de petróleo.
Los aceites lubricantes producidos con gas natural son también superiores a los producidos con petróleo. Shell indica que sus “lubricantes hechos a partir de gas natural son más baratos que los hechos con petróleo, lo que le da a la empresa una ventaja” y que “suministra aceites lubricantes hechos con gas natural a la escudería Ferrari” debido a su alto rendimiento y a su alta calidad.
Otras marcas, como Castrol, Pennzoil y Mobil, también están produciendo estos lubricantes de última generación.
Adicionalmente, el gas natural se está usando como materia prima para producir miles de productos no energéticos.
Entre estos se encuentran fertilizantes, plásticos, textiles, detergentes, productos farmacéuticos y cosméticos, equipos médicos, pinturas, resinas, grasas, adhesivos, colorantes, llantas, solventes, ceras, gases refrigerantes, herbicidas, insecticidas, recubrimientos, moldes, empaques, acetona, productos de limpieza industrial y para el hogar, tuberías de PVC, productos para impermeabilizar, juguetes y materiales de construcción.
Por su bajo costo, abundancia, superioridad ambiental y múltiples usos energéticos y no energéticos, el gas natural está progresivamente desplazando al petróleo de su primer lugar como fuente de energía y como materia prima para la producción de miles de productos esenciales para la sociedad. Su utilización como fuente de combustibles líquidos, hidrógeno y lubricantes acelerará este proceso.
El creciente uso del gas natural en el mundo, directamente y en la forma de derivados energéticos y no energéticos de alta calidad, se ha convertido en una actividad clave que potencia el crecimiento económico, aumenta la competitividad, genera directa e indirectamente grandes cantidades de recursos fiscales para el Estado y crea miles de empleos bien remunerados.
Pero en Costa Rica, al no existir un cambio de relevancia en el desarrollo energético, los derivados de petróleo seguirán siendo, por mucho, nuestra principal fuente de energía, sus importaciones continuarán aumentando según el reciente Plan Nacional de Energía y la excesiva dependencia energética del exterior va a perdurar.
Esto nos obliga además a transferir crecientes cantidades de recursos fiscales al extranjero en lugar de utilizar estos recursos aquí, que mucho se necesitan.

Roberto Dobles