De abundancia a sequía
Hernán Medford fue jugador y técnico del León y sumó más de 40 goles en varios equipos. www.futbolneurona.com/La República
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Carlos “Chino” Lázcares se fue a jugar a México con el Toluca a mediados de la década del 50; semanas antes, como parte de una paliza que el Saprissa le metió a la Liga, 5-1 en un clásico, el “Chino” se sentó en la bola en medio partido.
La falta de respeto al rival se la cobró el técnico Otto Pedro Bumbell y lo sacó del juego.
Junto al “Chino”, viajó al Toluca Wedell Jiménez, mediocampista de La Libertad, pareja de Elías “La Roca” Valenciano en la Selección Nacional.
Del centenar de fichajes de futbolistas costarricenses que ha firmado el fútbol mexicano desde los años 40, este par es el que más se me grabó como aficionado al fútbol de mi país.
Uno de los primeros ticos en pisar campeonato azteca fue Rodolfo Bush, quien llegó al Real Club España en 1935; Edwin Cubero llegó al Atlas antes de los 50.
Goyo Morales, Chumpi Zeledón, Hernán Cabalceta, Carlos Alvarado jugaron para el poderoso América; Toño Hutt y el Zorro Campos para el Asturias. En el Atlante se lucieron Fello Meza, Paco Zeledón, Mamacho Muñoz y Jaime Meza que acaba de morir.
Osito Solano, Palmareño Solís y Quico Chacón fueron figuras del Atlas; Chime Rojas, Santiago Bonilla, Jorge Quesada y Eduardo Goldoni del España.
El Irapuato vistió a los ticos Max Villalobos, Panzón Umaña, Mon Rodríguez y el León a Negro Rivas, Cholo Murillo, Leonel Boza. Los hermanos Evaristo y Mario Murillo jugaron para el Moctezuma, con Alfonso Arnáez y Hugo Zúñiga.
Con Morelia, Chona Rojas y con Monterrey, Quique Lizano; Evelio Alpízar en el Oro de Guadalajara y Pardón García en el Puebla, entre muchos otros antes de los 60.
Pocos años después inundan el campeonato mexicano figuras nacionales como Juan Soto, Emilio Sagot, Saningo Soto, Manelo Villalobos, Juan Ulloa, Cuca Herrera, Santiago Tercero y ya en la “era moderna”, el fútbol costarricense inyecta el torneo mexicano con valores como Rolando Fonseca, Alexander Madrigal, Javier Astúa, Reynaldo Parks, Mauricio Solís, Juan Carlos Arguedas, Ronald Gómez, Roy Myers, Ronald González y Álvaro Saborío entre otros.
Sin embargo, el papel más protagónico lo firmaron Jafet Soto, Hernán Medford y Óscar Rojas.
El hoy gerente deportivo del Herediano defendió con sumo éxito los colores de diferentes clubes como Pachuca, Puebla y Morelia.
“El Pelícano” también jugó para el Pachuca, con el que ascendió a la primera división; pasó al Necaxa y al León, del que fue jugador y técnico. Medford anotó más de 40 goles con equipos aztecas.
El caso de Óscar Rojas es relevante por su continuidad, pues lleva muchos años en el fútbol mexicano en clubes de primera y segunda división como Jaguares, Morelia, La Piedad y Dorados.
El pasado fin de semana arrancó la liga mexicana y no hay un solo futbolista costarricense defendiendo los colores de alguno de los 18 clubes que juegan la primera división.
El fenómeno no deja de ser curioso, porque si el fútbol nacional tiene figuras de calibre en clubes cotizados del Viejo Continente y en la MLS, igual debería contar con algunas piezas en un fútbol que como el mexicano, paga buen billete a locales y extranjeros.
¿Por qué jugadores estelares como Jafet y Medford no abrieron el mercado mexicano?


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