Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 23 Abril, 2014

Apoyemos al gobierno nuevo mientras que acepte tareas durísimas y complejas para mejorar el servicio en estas y otras instituciones sin abrirles a la competencia


Cuando hay competencia

¿Se necesita poner competencia a los servicios públicos para que funcionen adecuadamente, o es posible mejorarlos desde adentro? El gobierno nuevo de Luis Guillermo Solís ha ofrecido al público un cambio sin aperturas; un gobierno más eficiente y más servicial. ¿Será posible lograr lo que él ofrece?
Recientemente visité una oficina de Kölbi en la Sabana; el servicio fue rápido y eficiente, los que atendieron amables, y salí sumamente satisfecho con los resultados de mi diligencia. No pude evitar contrastar la atención recibida con la que el ICE ofrecía cuando no tenía competencia; filas largas, precios altos, personal malhumorado y un servicio mediocre.
Es innegable que el servicio ofrecido por el INS, ahora que tiene competencia, también ha mejorado exponencialmente. Los que tienen pólizas reciben más servicio a mejor precio. Se debe notar que el INS y el ICE, entes estatales, siguen operando con éxito, no han reducido números de colaboradores, y todos los pronósticos negativos de los que se opusieron a las aperturas resultaron ser equivocados.
Pensé en la gran batalla que se libró para abrir el servicio de telefonía móvil y de los seguros a la competencia; solo el costo del referendo alcanzó millones de dólares.
La mayoría de los colaboradores del gobierno que llega al poder ahorita en mayo estuvieron entre los que se opusieron a estas aperturas a la competencia en el referendo.
Creo que está claro que no se van a abrir más sectores en manos del Estado a la participación de otros actores en el periodo 2014-2018. Sin embargo, este se ha autocalificado como el “gobierno del cambio” y en la campaña identificó áreas de prioridad.
Por ejemplo, en el área de la salud la CAJA no está brindando un servicio adecuado a los asegurados. Las largas filas, las esperas para citas, los “biombos,” los costos excesivos, y los robos de suministros exhiben una institución que está corrompida y en crisis.
El expediente digital para los asegurados permitiría un control total del horario de los médicos, un mejor control del uso de las camas, y una mejor y más eficiente servicio.
Por la oposición interna no se ha podido implementar ese tipo de expediente en 20 años de intentos fallidos. ¿Tendrá la valentía el Presidente Luis Guillermo Solís de enfrentar y domar a los gremios de la CAJA que mantienen al país en vilo?
Otro ejemplo, este en el área de la energía, es el de RECOPE. Aparte del hecho de que no “refina” productos petroleros, esta institución disfruta de un monopolio en lo que es la importación y distribución de los mismos. Precios elevados para los consumidores, ineficiencias de toda índole, despilfarros perpetrados por los funcionarios constituyen la cosa de todos los días.
¿Tendrá la capacidad el nuevo presidente de meter la mano a RECOPE, de reducir sus costos para el beneficio de todos los consumidores?
Apoyemos al gobierno nuevo mientras que acepte tareas durísimas y complejas para mejorar el servicio en estas y otras instituciones sin abrirles a la competencia.

Carlos Denton
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