Nuria Marín

Enviar
Lunes 16 Febrero, 2009

Creciendo [email protected]
Código rojo

Nuria Marín

Pese a lo que se ha hecho para enfrentar la crisis económica y financiera global prevalece en el mundo la incertidumbre sobre los verdaderos alcances y magnitud del problema. La gran pregunta en la mente de todos es, ¿cuándo se tocará fondo? En nuestro país, ¿estamos los costarricenses preparados para hacerle frente al tsunami que se avecina?
En materia de seguridad y manejo de crisis, es frecuente el uso de un valioso instrumento de categorización basado en niveles de riesgo al que se le asocia un color y cuya activación desata un paquete de medidas y reacciones gubernamentales, civiles hasta personales de acuerdo con el nivel de amenaza existente.
Así por ejemplo en Estados Unidos, y tratándose de amenazas de terrorismo, la Secretaría de Seguridad Nacional utiliza cinco colores que escalan desde el verde, azul, amarillo, naranja hasta el rojo. En Costa Rica nos hemos familiarizado con el sistema, luego de varias emergencias nacionales.
En tiempos difíciles, uno de los dilemas es cómo lograr el perfecto balance entre crear conciencia sobre los alcances de la crisis en las personas, hacerlas entender sobre los peligros y riesgos por delante, sin provocar pánico ni pérdida de confianza en el sistema pues estos podrían profundizar aún más sus efectos.
Pese a importantes esfuerzos de los medios de comunicación, del sector empresarial y del gobierno por informar y hacer conciencia sobre la necesidad de incorporar hábitos como el ahorro, bajar el consumo, cuidar el crédito y el trabajo, nos hemos quedado cortos.
Persiste un importante número de costarricenses que se resiste a cambiar. En una mezcla de ingenuidad (la crisis no nos tocará tan fuerte), falta de previsión (lo resolveré cuando me afecte) e irresponsabilidad (porta mí) los ticos están perdiendo invaluables meses que pueden significar la diferencia.
Un estudio de la Universidad de la Columbia Británica, Vancouver, determinó que los colores generan reacciones inconscientes en virtud de asociaciones mentales con comportamientos e información aprendida. En el caso del color rojo la asociación inmediata es el peligro. Positiva e inmediatamente, la persona aumenta (31%) su nivel de cuidado.
Con las tres economías más grandes en recesión (Estados Unidos, Japón y la Unión Europea) y las dos emergentes (China e India) bajando su nivel de crecimiento de manera alarmante (solo en enero las exportaciones chinas bajaron un 17,5% y las importaciones un 43,1%), es innegable que exportaremos menos, bajará la inversión extranjera, disminuirán el turismo y las remesas. Por otra parte, habrá cada vez más dificultades de acceso al crédito en tanto países como Estados Unidos compitan por los recursos internacionales.
Las señales de peligro son claras, graves y muy reales. La contracción en el último trimestre de 2008 es un claro indicio. Valdría la pena recurrir a la cultura del código rojo y despertar con ello lo mejor de las y los costarricenses.