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Jueves 1 Agosto, 2013

Se desconoce si la ruptura (de una posible coalición política) fue por cuestiones ideológicas, egocéntricas o simplemente miopía política


Coalición política y el poder

La lucha por el poder político tiene a Costa Rica en alerta porque varios grupos políticos cansados de tanta corrupción, impunidad, desempleo, y otros, han tomado la iniciativa de crear una coalición política que pueda articular y responder eficiente, responsable y honestamente a las exigencias de los ciudadanos.
Se entiende como coalición política, un pacto temporal entre dos o más partidos políticos, normalmente con ideas afines, con el claro objetivo de cogobernar un país, una región u otra entidad administrativa.
Cabe destacar, que en la mayoría de los regímenes democráticos, las coaliciones están permitidas, porque la idea de gobernar en coalición es compartir responsabilidades de gobierno con otras fracciones políticas, ampliando la base social para favorecer y promover el debate político.
Sin embargo la construcción de coaliciones y de alianzas políticas en América Latina ha demostrado ser un proceso difícil, poco experimentado y generalmente sinuoso, pese a que en los países europeos los gobiernos de coalición han permitido que afloren con mayor fuerza los valores democráticos y de desarrollo.
Lo que supone que en un sistema político moderno y democrático, las coaliciones políticas funcionan como asociaciones, destinadas a hacer un esfuerzo común, aportando medios y recursos, en dirección de un objetivo estratégico común y compartido.
Las coaliciones políticas no deberían ser la suma de dos o más partidos, sino que deberían representar un valor cualitativo que procure superar política y electoralmente, las matemáticas de los votos y de los puestos de poder, convirtiéndolo en un actor político de gran complejidad.
Lo que significa tener claridad sobre las posibilidades reales de conseguir el poder en primera instancia, o de garantizar una oposición sustentada en una plataforma visible con verdaderas opciones de incidir en el gobierno.
Adicionalmente, debe contar con una plataforma de trabajo basado en un análisis crítico de todas las fuerzas políticas y sociales, e impulsar mecanismos de acercamiento para medir el impacto positivo de la alianza y por último monitorear permanentemente los movimientos internos y externos, para tomar las acciones correctivas pertinentes.
A todas luces los desafíos del país son de gran magnitud, ninguna persona en lo individual, o partido político solo, puede garantizarlos, entonces es necesario que el nuevo gobierno fomente la participación ciudadana para reconstruir un nuevo pacto social que haga factible el bienestar futuro de Costa Rica.
Finalmente, y pese al esfuerzo de estos grupos que formaban la coalición, de llevar a las urnas electorales otra alternativa política, cercana y vital a las diversas expresiones de participación ciudadana, sus objetivos no se concretaron, porque se juntaron intereses armónicos y opuestos y se desconoce si la ruptura fue por cuestiones ideológicas, egocéntricas o simplemente miopía política.
 

Luis Fernando Allen Forbes

Asociación Salvemos El Río Pacuare
Director ejecutivo
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