Claves para solucionar conflictos laborales
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Los conflictos laborales son parte inherente de la dinámica organizacional. Podemos definirlos como tensiones que surgen cuando convergen posiciones, intereses, necesidades y puntos de vista diferentes.
En nuestra práctica profesional, hemos observado cómo en repetidas ocasiones las organizaciones, y específicamente los líderes, prefieren evadir y postergar conversaciones necesarias, con la esperanza de que todo vuelva a su curso natural, sin considerar que el precio que se paga con esta decisión es alto. Por un lado, la tensión en el ambiente incrementa, afectando la productividad y cumplimiento de los objetivos, y por otro lado, las relaciones interpersonales empiezan a deteriorarse.


Como líderes tenemos que aprender a desarrollar la habilidad para abordar los conflictos laborales, con el objetivo de generar acuerdos eficientes, basados en principios de cooperación que beneficien a las organizaciones y las personas que trabajan en ellas.

Claves para solucionar conflictos laborales:

• Identifique la naturaleza del conflicto: Busque información objetiva que le permita comprender qué tipo de conflicto es el que tiene enfrente, qué es lo que está sobre la mesa. No se limite a ver lo evidente, observe, pregunte e identifique quiénes son las partes involucradas, cuáles son sus intereses (qué quieren obtener) y necesidades (para qué lo quieren conseguir).

• Tenga claro qué es negociable y qué no es negociable: Nunca ceda ante las presiones.

• Aborde el conflicto con los involucrados: Al iniciar la conversación establezca reglas claras que fomenten el respeto, promueva que las partes escuchen atentamente los diferentes puntos de vista, y evite llegar a soluciones de forma precipitada. Si la conversación se vuelve tensa haga una pausa.

• Busque alternativas de solución: Demuestre apertura y flexibilidad, cuestione y transforme lo convencional, busque soluciones que favorezcan los intereses compartidos y que concilien aquellos que son diferentes. Priorice, evalúe la viabilidad de las decisiones y plantee la propuesta para resolver el conflicto. Recuerde que puede ceder en algunos puntos, pero en otros no.

• Genere compromiso y acuerdos: Haga que los acuerdos se escriban y que las partes se comprometan. Establezca puntos de control para asegurar que los acuerdos se ejecutan y respetan.
Los conflictos laborales no siempre son un “juego de suma cero”, en el que alguien tiene que perder para que otro gane, siempre hay una forma de sumar más y que ambas partes se beneficien.

Mariella Coto- Socia- Factor Humano- www.factorhumano.cr

 


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