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¡Cierre de lujo!
Sobraron espectáculo y nivel en la edición 46 de la Copa del Café

Luis Rojas
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Con la victoria en masculino del argentino Renzo Olivo (2) y en femenino de la belga An-Sophie Mestach, el pasado sábado cayó el telón de la 46 edición de la Copa del Café, que fue, por el nivel que mostraron los jugadores, una de las mejores de los últimos años.
Sobró espectáculo y desde el jueves se pudieron ver varias finales adelantadas, mientras que las verdaderas igualmente estuvieron a la altura, en el marco esplendoroso de una cancha estadio abarrotada más allá de su capacidad y donde los aficionados se sintieron identificados con los protagonistas.
Olivo fue fiel a su expediente. Este tenista que en marzo cumplirá sus 18 años de edad, estuvo el año pasado en Italia, Francia, Alemania y Gran Bretaña, donde probó suerte incluso en los Grand Slam junior, logrando superar la qualy del Roland Garros y llegando hasta tercera ronda en el evento principal. Además ha estado jugando Futures en Suramérica, alistando así su paso definitivo al tenis profesional.
Renzo tuvo el sábado un disputado partido ante el venezolano Ricardo Rodríguez un chico delgado, simpático, de 16 años de edad y de muy buen tenis, que se echó en el bolsillo a buena parte de los asistentes, y al final, en la derrota, propios y extraños le reconocieron con aplausos su gran esfuerzo. El partido se definió para el che, 7-5 y 7-6 (1), marcadores que hablan de la intensa lucha que libraron estos tenistas.
En esta copa Rodríguez dio un salto cualitativo en su exp
ediente ya que apenas arrancó en agosto pasado, su primer año ITF, y ganó dos torneos grado 5, también participó en Futures, todo en su país, siendo la Copa del Café la primera salida que tiene en sus registros y su buen torneo lo presenta como una firme promesa del tenis latinoamericano.
La final femenina no se quedó atrás. Mestach tuvo en la puertorriqueña Mónica Puig una digna rival y pese a que la boricua llegó como la gran favorita de los ticos, al final el estadio se volcó en aplausos para la belga que demostró esa noche un mejor tenis que su rival, venciéndola 7-6 (9) y 6-3.
Para Puig no fue su mejor noche; el desgaste físico para sacar el jueves a la sembrada uno, la canadiense Gabriela Dabrowski y el viernes a la tres, la serbia Tamara Curovic, sumado al esfuerzo que representó el haber llegado la semana pasada a la final de Casablanca (GA), le pasaron la factura, lo que se notó sobre todo en las veces que la dejaron parada; no corrió como en otras ocasiones, incurrió en constantes dobles faltas y le sobró ansiedad en momentos claves del juego.
Por su parte Mestach, que en marzo cumplirá 18 años ganó el sábado su primer torneo grado 1, antes había logrado dos grado 4, perdió en Casablanca ante la que ganó el torneo y el año pasado superó la qualy en Wimbledon, luego perdió en primera ronda y llegó a segunda en el Roland Garros, lo que habla de una tenista sólida, con una potente derecha e igual revés a doble mano y con excelente colocación de sus golpes. Ella también ganó la final de dobles con la holandesa Demi Schuurs, llevándose el más grato recuerdo en su despedida de la competición junior.


Protagonistas en frases

Renzo Olivo: “El año pasado tuve bastante experiencia en los Grand Slams y pienso que eso me ayudó bastante; este triunfo me impulsará en el ranking y me servirá para conseguir patrocinio”.

Ricardo Rodríguez: “El partido fue diverso; él aprovechó buenas oportunidades, yo fallé otras importantes y también hubo mal cantadas por los árbitros. Agradezco al público su apoyo”.

An-Sophie Mestach: “Agradezco a Costa Rica el buen trato que recibí; fue un buen partido; la final fue difícil, la gente apoyaba a Mónica, pero mantuve mi concentración y salí avante”.

Mónica Puig: “Yo no jugué bien y ella lo hizo fenomenal. He mejorado mucho mi tenis y mentalmente también, pero hay que seguir trabajando porque falta mucho que hacer”.
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