Científica Tica desarrolla microalgas que elevan cosechas hasta 30%
Equipo liderado por la bióloga Maritza Guerrero desarrolló un bioestimulante capaz de regenerar suelos y aumentar la productividad agrícola hasta un 30%
Un equipo liderado por la científica costarricense Maritza Guerrero desarrolló un método único para cultivar microalgas que aumentan la productividad agrícola, oxigenan los suelos, capturan CO₂ y limpian aguas.
El avance permitió crear Phyco-Plus, un bioestimulante natural que regenera suelos degradados y mejora cosechas como lechuga, sandía (30%), melón (23%), zucchini y chile dulce (20%).
Las microalgas, organismos unicelulares fotosintéticos, producen oxígeno, fijan carbono y estimulan el crecimiento en suelos agrícolas.
Aunque su uso ha sido limitado por el costo, el equipo de Guerrero logró reducir un 95% los gastos de producción, haciéndolo viable para el agro nacional.
“Al emplear microalgas vivas, el bioestimulante permite un flujo 0.7 - 1.8 gramos de carbono por metro cuadrado, al tiempo que contribuye a la mejora de la salud del suelo, el aumento del rendimiento de los cultivos, la reducción de la necesidad del uso de fertilizantes y pesticidas, la mejora y crecimiento en la calidad de los cultivos, una mayor germinación de las semillas y la elevación de la calidad postcosecha”, afirmó Guerrero.
Desde estanques ubicados en Barva de Heredia, el equipo de Algabiotica cultiva, cosecha y embotella Phyco-Plus.
Guerrero, máster en Biología por la UCR y exacadémica del TEC, fundó la empresa junto con Francinie Murillo, Fabián Villalta y César Bernal.
El productor cartaginés Jacob Ramírez aplica el bioestimulante en cultivos de papa, cebolla y tomate, y resalta sus beneficios:
“Una de las cosas que me gusta mucho es la diversificación de microorganismos en el suelo, porque la formulación es con materia viva, le estás aplicando biodiversidad a la tierra. Al estar vivas las microalgas, no solo benefician el cultivo del momento, sino que también se aplican en el suelo y para el futuro”, dijo Ramírez.
Estas microalgas representan una Solución Basada en la Naturaleza (SbN), ya que restauran suelos, mejoran la retención de agua, fijan nitrógeno y fortalecen la resiliencia de los cultivos ante el cambio climático.
“Sabemos que necesitamos adaptarnos al cambio climático que afecta a los cultivos. Hay también una presión sobre la reducción de químicos y la huella de carbono, todo eso lo podemos cumplir con microalgas”, afirmó Guerrero.
Este avance confirma la capacidad de la ciencia costarricense para generar soluciones regenerativas con impacto global.