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Chloe Bridges, nueva estrella de Disney al calor de los Jonas

La actriz estadounidense Chloe Bridges, a sus 19 años afronta su primer asalto a la popularidad gracias a “Camp Rock 2: The Final Jam”, película para la televisión de Disney Channel en la que seduce por su encanto y su piano al pequeño de los Jonas Brothers.
Chloe Bridges presentó este filme en Madrid, semanas antes de su estreno en el canal de televisión infantil, y se mostró todavía muy prudente respecto a su potencial estrellato.
“No espero convertirme en superfamosa con esto. Planeo mi carrera como algo duradero, así preferiría que el cambio fuera progresivo”, explica a EFE consciente de que las famas meteóricas “made in Disney” las carga el diablo.
A un lado la reciente explosión sexual de Miley Cyrus o la inestabilidad personal de Britney Spears. Al otro, el prestigio creciente de Justin Timberlake y la alternativa “indie” de Ryan Gosling. Bridges, por si acaso, presenta esta película acompañada de su madre.
“Creo que es importante que los padres estén allí y sigan siendo padres a pesar de que el niño esté trabajando y tenga poder”, asegura.
En “Camp Rock 2: The Final Jump”, sin embargo, Bridges interpreta a Dana, la hija del director del nuevo campamento que justifica la secuela: el ambicioso Camp Star, más preocupado por la fama rápida que por la evolución artística y personal.
Así, a pesar del indudable atractivo de los números musicales y las pegadizas canciones interpretadas por los Jonas Brothers y Demi Lovato, “está bien que la película trate temas importantes”, explica la actriz.
“Es un buen mensaje para los niños, porque te anima a seguir con tus pasiones sorteando los obstáculos”, explica.
Para Bridges, esta película no sólo significa un ascenso cualitativo en términos profesionales, ya que hasta ahora había aparecido brevemente en series como “Freddie”.
También le ha permitido combinar sus dos aficiones: la actuación y la música. “Llevo tocando el piano desde los siete años, ensayando y compitiendo. Cuando conseguí el papel estaba en ese punto de decidir si iba a ser útil para mí seguir tocando el piano si mi intención era ser actriz, no concertista”, asegura.
Y así, en “Camp Rock 2” explota su amplia formación clásica para reconducirla, como han hecho otros jóvenes artistas recientes como Mika, hacia los lucrativos caminos del pop y, de paso, seducir a Nick Jonas en la ficción.
“Muchos músicos no tienen una formación teórica y hacen su trabajo muy bien. No creo que sea un requisito necesario, pero para mí es muy útil”, reconoce.
Y esta segunda parte de “Camp Rock” le ha servido, también, como un curso de fama intensivo al lado de los célebres hermanos Jonas.
“Hasta ahora, después de cinco años en Hollywood, había visto gente trabajando muy duro para alcanzar sus objetivos, pero nunca habían alcanzado ese nivel de éxito. Realmente me quedé anonadada, pero hay que conservar la perspectiva, porque es fácil mirarles y olvidarse de que las cosas no suelen ser así”, concluye.

Madrid/EFE
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