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Lunes, 12 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


CHISPORROTEOS

Alberto Cañas [email protected] | Miércoles 26 enero, 2011



Chisporroteos

Dos temas quiero tratar hoy. El primero, mi satisfacción por la persona a quien se ha otorgado el Premio Magón de este año. Un creador, un artista, no un burócrata, ni un “protector de la cultura”, ni un científico. Los científicos tienen su premio propio llamado Clorito Picado y los protectores y divulgadores de la cultura también tienen el suyo, que se llama García Monge.
Olger Villegas es uno de los principales escultores que tiene hoy Costa Rica. No el único con méritos dichosamente, y hay otros que con justicia deberán eventualmente recibir el Magón. Es admirable la modestia con que él, al recibir la noticia del premio, pretendió que su mérito mayor es el haber sido el maestro del internacionalmente reconocido Jiménez de Heredia. Pero el monumento a las garantías sociales, y la estatua de Daniel Oduber, son la prueba de su talento y de su capacidad. Lo congratulo y me congratulo de este esfuerzo por devolverle al Magón el prestigio que estaba perdiendo, o le estaban quitando.
Por supuesto, habrá que levantar un movimiento fuerte contra el proyecto-barbaridad que ha presentado la diputada Fournier, que acabaría de una vez por todas con uno de los enormes esfuerzos que hizo Fernando Volio Jiménez por estimular la cultura nacional, pues equipara a la larga la cultura con la charanga. De lo cual ya hay suficiente en la Costa Rica de hoy.
El otro tema que me interesa y preocupa es el de ese fiscal que, sin haber tomado posesión de su cargo, detuvo la investigación que se iba a hacer del empleo de fondos públicos por parte del exministro Rodrigo Arias (llamado por algunos el Paco Calderón del siglo XXI), como si fuesen privados, para pagar, sin rendir cuentas, cosas, por ejemplo, como encargar, pagándola en dólares la confección de un nuevo reglamento para la Asamblea Legislativa (en lo que no tiene por qué meterse el Ejecutivo) a una persona no especialmente preparada para cumplir ese trabajo… aunque la verdad es que en un régimen (puesto que seguimos viviéndolo) en el que se le pide a una persona que “escoja” ministerio, probablemente porque se la cree capacitada para manejar cualquiera de ellos, no es sorpresivo que el Poder Ejecutivo le pague a una persona para que elabore un trabajo que le corresponde a otro poder del Estado, cuyo territorio se invade.
Pero la Corte Suprema de Justicia ha velado por su propio prestigio y ya ordenó investigar el increíble debut del sucesor del gran fiscal Dall’Anese.
De paso valdría la pena una investigación legislativa en serio sobre cómo se maneja ese curioso banco centroamericano (BCIE) a que nuestros gobiernos recientes recurren como a una gran caja chica para que los saque de apuros aunque sea violando las leyes. Digo esto aunque en el caso que el nuevo fiscal debe investigar, el banco, que yo sepa, no violó nada. Pero ¿cómo anduvo aquello de que iba a participar en la construcción de una Casa Presidencial en un parqueo privado que le pareció apropiado a un Presidente saliente y solo a él?

Alberto F. Cañas
[email protected] co.o