Nuria Marín

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Lunes 8 Febrero, 2010


Creciendo [email protected]
Celebrando la democracia
 
Escribo esta columna a pocas horas de la elección por lo que desconozco su resultado, pero con la firme convicción de que con esta nueva demostración y ejercicio democrático hemos ganado todos.
Durante los últimos días, los ojos del mundo estuvieron puestos en Costa Rica. Pudimos demostrar una vez más qué es lo que hace grande nuestra democracia. Gracias a la visión de don Pepe, no contamos con un ejército responsable en tantos otros países de fraudes, rupturas constitucionales y consolidación de brutales dictaduras.
Desde 1949 contamos también con el Tribunal Supremo de Elecciones. Nuestro cuarto poder ha demostrado ser una autoridad imparcial e independiente, garante de un registro veraz y confiable de nuestra ciudadanía y del más absoluto respeto a la voluntad general.
Gracias a la educación cívica y a la construcción cultural de una centenaria democracia existe en cada costarricense un respeto por la institucionalidad electoral y judicial, por el derecho y sobre todo por el respeto a las diferencias.
Gracias a esa libertad y respeto es frecuente ver familias con diferentes posiciones partidarias, niños expresando en las urnas especiales su novel e independiente voluntad política, o grupos de amigos circulando por las calles con banderas de diferente color, algo impensable en otros países.
En Costa Rica cada elección es una fiesta a la que todas y todos estamos invitados y que nunca debemos dejar de apreciar. Tanto participan las familias con alineación partidaria de larga data como aquellos que dan sus primeros pasos en política. Somos un país en que en nuestras memorias de la niñez y adolescencia están asociadas con alguna vivencia en los centros de votación como guías, miembros de mesa, jefe de escuela, etc.
Por otra parte, somos un país con una democracia que madura demostrando que todo ciudadano, sin importar su credo religioso, género, o procedencia social puede aspirar a ocupar el más alto puesto, la presidencia de la República.
A partir de este momento comienza un nuevo camino incluso más importante para la fortaleza de nuestro sistema político, que quienes resultaron electos, sea en la Presidencia, diputaciones y municipalidades comiencen a trabajar desde ya para hacer realidad todos y cada uno de los compromisos asumidos. Cumplir, cumplir, cumplir debe ser la máxima de los próximos cuatro años.
A quienes resultaron ganadores mi más sincera felicitación y deseos de éxito en su gestión, invitando además a todos y todas las costarricenses para que a partir de hoy, y por el bien de nuestro país, dejemos de lado nuestras diferencias partidarias y nos unamos y apoyemos al nuevo gobierno en la construcción de un país con mayor crecimiento, justicia y solidaridad.