Caras vacaciones de Floro
Allen Guevara, un rompedor de retaguardias de fútbol picante, tuvo vacaciones.Imagenesencostarica.com/La República
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“José Luis Cordero y Allen Guevara no viajan a Honduras por razones técnicas”.

¡Punto!

Esa era la explicación que Benito Floro, técnico del Alajuelense, tenía que darles a la prensa deportiva y a los seguidores de la Liga, para justificar la ausencia de dos de sus titulares en el juego inaugural del Apertura contra Grecia, para el juego de ida de Liga de Campeones de Concacaf en Honduras, ante el Olimpia.

Pero su agregado fue un desaguisado injustificable.

“Quiero descansarlos para el juego del siguiente domingo contra el Santos, de Guápiles”.

¡Chupulún!

Con 43 partidos disponibles en el campeonato, para reponer un eventual resultado adverso ante los guapileños, don Benito decidió darles vacaciones con goce de sueldo a dos de sus estelares y descansarlos para, apenas, el segundo juego del Apertura y los sacrificó a un juego trascendental de la Liga Concacaf, donde en caso de un resultado negativo como el que sacó el León en Tegucigalpa, solo existe un juego para reponerse y no 43.

Cuando suceden estos acontecimientos a lo interno del Alajuelense, retumban las declaraciones de Álvaro Mesén, distinguido miembro de la familia liguista, cuando se atrevió a denunciar públicamente que la Comisión Técnica del Alajuelense está pintada en la pared y que el técnico español, en su doble condición de gerente deportivo y técnico, hace y deshace a su antojo.

Incluso, se puede hasta malinterpretar la ausencia de Cordero; todos nos dimos cuenta de la cara que puso cuando su entrenador lo sacó del juego ante Grecia, minutos después de anotar el penal del 1-0 y servirle en bandeja, con pase de maestro el 2-0 a McDonald. Este es un cambio repetitivo en la estrategia de Floro.

¿Se molestó José Luis por tanto recambio?

¿Se molestó Floro por la molestia de su jugador?

La interpretación queda abierta.

Al Alajuelense le ha costado un mundo retornar al plano internacional; volver a la Liga de Campeones era un deseo intenso de la dirigencia manuda y de sus fanáticos. Toda una ilusión, reflejada en el buen gusto de la dirigencia de uniformar a sus jugadores con trajes de lujo para el corto viaje a Honduras.

Sin embargo, el equipo no funcionó ante el Olimpia y aunque no sería correcto afirmar que cayó derrotado por las ausencias de Guevara y Cordero, sí dejar claro que no era el momento propicio ni adecuado para dejarlos en casa.

La Liga no tiene nómina de lujo y menos reserva deslumbrante; si se sabía de antemano de las ausencias por diferentes razones de piezas estelares como Pemberton, Salvatierra, Thiago Soares y Luis Sequeira, dejar descansando en el Morera Soto al “Cusuco” y al francotirador y “diez” del equipo no pareció una buena decisión.

Ahora la Liga recibe al Olimpia el próximo jueves en el Estadio Nacional contra las cuerdas, sobre todo porque el equipo de Floro no es muy generoso en la red y está obligado a sacudirla mínimo en dos oportunidades y desde luego, evitar que los pupilos de Carlos Restrepo anoten.

Don Benito, calladito es más bonito.

 

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