Macarena Barahona

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Jueves 17 Enero, 2008

Cantera

Macarena Barahona

“Vamos patria a caminar/ yo te acompaño”… escribió Otto René Castillo poeta-mártir en los oscuros días del poder militar y la violencia del terror de los años setenta en Guatemala.
Estos versos de amor patrio inscritos en mármol en el Monumento a los Desaparecidos que hoy podemos leer frente a la Catedral de la capital de Guatemala, serán la memoria colectiva de su tortura personal cuando los guardias lo hicieron recitar este poema en su agonía final.
Memoria de dolor y terror es la historia de este país, que en su desigualdad económica y racial, el poder de la violencia construyó una sociedad atormentada que hoy, con la elección presidencial de Alvaro Colom, remueve su propia historia y su sola presencia personal simboliza la afligida civilidad de una sociedad que a través del sacrificio, y el dolor, se manifiesta en los verdaderos símbolos de una patria amada y rezagada que camina.
Acompañada por lo mejor de la ciudadanía guatemalteca, con lo mejor de una herencia ancestral del pueblo maya, de los sueños de igualdad y justicia, de mejor distribución de la riqueza económica de esta tierra codiciada por multinacionales e invadida de marines.
Resurgirá, con su esplendor cultural de la diversidad y la mística espiritual de un enajenado pueblo donde la resistencia logra al fin, una bandera de unidad con este Presidente Colom.
Los cientos de miles de muertos en que se construyó esta incipiente paz política, una naciente democracia donde después de 50 años se elige un candidato civil y socialdemócrata, verán que el absurdo de tanta violencia llega a cristalizar en las simples palabras de su discurso presidencial: “Hoy empieza el privilegio de los pobres, de los sin oportunidades…”.
Y que su pensamiento socialdemócrata ”será con rostro maya y sabor a tortilla”, blanco sacerdote maya, su pueblo le debe esperar para, y al igual que escribió Otto René Castillo: “vamos patria a caminar/ yo te acompaño”.