Cáncer de mama no es obstáculo para corredora
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A los 20 años, Joselyn Mora, vecina de Curridabat, fue diagnosticada con cáncer de mama. Durante los siguientes años tuvo que lidiar con despidos laborales por su enfermedad, la muerte de su padre por cáncer mientras ella intentaba luchar por su vida, y el diagnóstico de cáncer de su madre, doña Emilse.

Este miércoles a Joselyn la intervinieron quirúrgicamente para continuar con su recuperación y este domingo 1° de octubre participará en Corre por mí.

Esta será la sexta vez que la realice desde que le diagnosticaron la enfermedad por primera vez. En todas ellas estuvo recién operada, con no más de dos semanas de recuperación; sin embargo, su espíritu luchador la impulsa a seguir adelante.

Conversamos con Joselyn para conocer las diferentes pruebas que le ha puesto la vida y los impulsos que ha tenido para salir avante.

ENTREVISTA

Joselyn Mora
Participante Corre por mí

 

1. ¿Cómo fue el momento cuando se enteró que tenía cáncer?

Todo inició jugando con mi sobrino, me golpee el brazo y creí que me había quebrado, luego me toqué y sentí algo al lado de mi pecho, entonces fui donde mi mamá y ella me hizo el autoexamen de mama porque no sabía hacérmelo y apareció una pelotita bastante grande.

Hicimos los trámites en el Ebáis, el doctor era nuevo y me dijo que era una pelota de grasa.

Por momentos se me adormeció la mitad de la cara y perdí movilidad en el brazo derecho.

Me hice el ultrasonido en un hospital privado y el doctor me dijo que me hiciera una biopsia de emergencia. Luego me dijo que era un tumor muy grande, que estaba tomando una vena y que le parecía maligno.

El doctor llamó a la casa a la semana y dos días y le dijo a mi mamá que no podía creer el resultado, que era cáncer. Me internaron y me operaron. Estaba recién cumpliendo los 20 años cuando me dieron el diagnóstico.


2. ¿Dónde encontró soporte en los momentos más difíciles?

Lo primero que uno hace es apoyarse en Dios, después de ahí viene la familia. Hay momentos donde uno no quiere ver ni a la familia, solo al núcleo.

En su momento yo fui el boom de la familia, Joselyn era la pelona, la que está en tratamiento, a veces pareciera que todos quieren ver si a uno le sale un brazo extra o una pierna más.

Además, a mi papá le diagnosticaron cáncer el mismo año que a mí y tres meses después, cumpliendo mi cuarta quimio, enterré a mi papá. Y hace dos años la enfermedad le dio a mi mamá también, entonces uno siente que el mundo se derrumba. Ahí es cuando hay que agarrarse de la gente que te ama, tu familia y Dios. Aunque cuando a ella le dijeron, fue como decirle que tenía gripe, pero cuando le dijeron que yo podría volver a tener cáncer, se derrumbaba, entonces cuando me decían que tenía que ir a quimio, no le decía a mi mamá para que no se diera cuenta.

3. ¿Cómo vivió el proceso, ya está limpia del cáncer?

Es algo muy difícil porque en mi caso los doctores nunca me han dicho, Jos, estás bien, estás limpia, debido a mi tipo de cáncer. Mi antígeno positivo es muy alto, entonces me decían que terminando quimio o radio, te puede volver a dar.

Sé lo que es que apareciera algo en los exámenes y me dijeran que hay que operar o repetir el ultrasonido.

No sé qué es salir y decir, estoy totalmente limpia. En julio cumplí seis años desde el primer diagnóstico.

4. ¿Cuántas veces ha tenido que ir visitar el hospital?

(Risas) Yo prácticamente vivo en el hospital y eso me ha hecho perder mis trabajos.

5. ¿Qué sucedió en sus trabajos?

A las empresas siempre les encantaba mi currículo, pero cuando decís que sos sobreviviente ya no les gusta, lo ven como a una persona enferma.

Hubo una empresa que era patrocinadora de Corre por mí y me operaron de un tumor benigno, no pasó a mas. Me incapacité 15 días y cuando regresé, ese mismo día me entregaron mi carta de despido. Mi jefe en ese momento llorando me dijo, Jos, esto no quiero hacerlo pero son órdenes de arriba. Ellos eran patrocinadores de la carrera, Dios guarde no lo fueran, esto demuestra la doble moral.

6. Después de su enfermedad, la de su mamá, los despidos laborales y el fallecimiento de su papá, ¿cómo evitó una depresión?

Aprendí que hay que patalear, gritar y llorar, pero tenía que levantarme, respiré profundo, oré, le pedí fuerzas a Dios y me levanté.

Cuando a mí me dijeron que el tumor había crecido y me tenían que quitar el pecho, no podía creerlo. Ya cuando me vi sin el pecho me golpeó mucho, no puedo negarlo. Pensaba que mi novio me iba a dejar y muchas otras cosas. Pero me di cuenta de que en la vida uno no sabe si está mañana, es incierto y hay que vivir el día a día, muy positiva.

Hay que desahogarse, pero hay que levantarse.

7. Podría enviar un mensaje a aquellas mujeres que se encuentran en una situación similar a lo que usted ha vivido

El cáncer es un luto, hay que aceptarlo en algún momento, algunos lo aceptan antes y otros después. Les digo que respiren hondo y se desahoguen pero levántense, hay que seguir viviendo. Mientras tengamos vida, se lucha.

8. Y para aquellas que no se han realizado el autoexamen de mama a temprana edad

La prevención es muy importante, les he dicho a las mujeres que esto no es de mujeres de 55 en adelante, a mí me apareció a los 20. Me acuerdo ver en la oficina del doctor a cinco mamás esperando que el doctor revisara a sus hijas. El cáncer no discrimina, la gente sí.

 



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