Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 31 Julio, 2017

Campaña electoral y reformas estructurales pendientes

Faltan ya solo siete meses para las elecciones.

Vive el mundo profundos ataques contra la democracia. La antipolítica desprestigia la capacidad de la democracia para enfrentar los problemas de nuestro tiempo. Como nuestra ignorancia y la dificultad de conciliar diversos y opuestos intereses hacen que no siempre se puedan adoptar las mejores decisiones con las instituciones democráticas, eso sirve como combustible a la antipolítica. Los diversos populismos apelan a los negativos sentimientos del resentimiento y la envidia que muchas veces movilizan más a las multitudes que los razonamientos serios. La civilización del espectáculo —que es esclava del entretenimiento— todo lo banaliza. A pesar de los reiterados ejemplos del fracaso de los populismos, es difícil aprender en cabeza ajena. Se pierde fe y esperanza en la capacidad de poder construir soluciones eficientes a los problemas sociales, de manera pacífica, gradual y moderada. Los “millennials” buscan surgir y ser solidarios en ámbitos diferentes al de la política.

Ante estas realidades mundiales que afectan nuestra situación no caben campañas políticas “chayote” que solo buscan atraer al votante con temas muy livianos, en los que todos estamos de acuerdo, con frases pegajosas y sin entrarles a los problemas con soluciones realistas.
Tampoco logran fortalecer la democracia ni favorecen que después se dé un gobierno eficiente, las campañas “basura”, que solo enfatizan los problemas, lo negativo de las actuaciones de otros y se solazan en poco menos que insultar a los adversarios.

Para formar una opinión pública que pueda luego apoyar al gobernante en la ejecución de soluciones —que siempre implican costo— es preciso que la campaña política debata sobre los problemas más importantes que enfrenta nuestra sociedad. También la confrontación de diversas alternativas facilita llegar a acuerdos, que son indispensables en un régimen pluripartidista como el que ahora vivimos.

A principios de este año me atreví a señalar algunos temas que a mi modo de ver deberían ser parte de un debate serio en este año electoral, lo que el interesado puede encontrar en “Año nuevo, año de campaña política” en Disyuntivas, www.rodriguez.cr.

Ahora en junio pasado el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su informe Costa Rica Selected issues and analytical notes Country Report No. 17/157, indica la importancia que tiene para aumentar nuestro bienestar resolver importantes problemas que nos afectan en diversos campos. Este documento ofrece importantes insumos para que los equipos de programa de gobierno puedan mejorar sus soluciones.
Los temas que estudia el FMI incluyen:

Primero.- Generar nuevos ingresos fiscales enfrentando el sesgo de los actuales en favor de la clase media y atendiendo el problema del crecimiento de la desigualdad. Esto se necesita para poder financiar adecuadamente las crecientes necesidades en servicios básicos, pero por supuesto no conviene hacerlo para simplemente despilfarrar los nuevos recursos, ni para gastar más sin rendir mayores beneficios a los ciudadanos.

Segundo.- Contener el aumento del gasto público en salarios, que si nos comparamos con países similares, resultan ser muy elevados frente a los privados.

Tercero.- Incrementar la eficiencia en el gasto en educación y en salud. En educación tenemos un muy alto nivel de gasto con relación a las habilidades que adquieren los estudiantes. En salud el problema son los retos que implica una sociedad que tendrá cada día mayor cantidad de ancianos que demandan una atención médica mucho más cara.

Cuarto.- Atender los problemas de los sistemas de pensiones de IVM y de privilegio. Este es un problema que se proyecta para muchos años por delante, por la falta de solidez actuarial de los regímenes, la madurez de los sistemas que implica que una mayor cantidad de gente adquiere derechos de pensión y el cambio de la estructura poblacional que disminuye la proporción de trabajadores activos por cada pensionado.

Quinto.- Avanzar en la adopción de los principios de supervisión de Basilea III para hacer más resistente al sector financiero.
Sexto.- Atender la falta de inversión y carencias logísticas para una mejor integración a las cadenas de valor internacionales (infraestructura, instituciones y mercados ineficientes).

Estos son temas importantes sobre los cuales y sobre sus posibles soluciones hace planteamientos serios este informe del FMI.
Ciertamente una campaña se dirige a la persona completa y no solo a su entendimiento, y debe proyectar el compromiso de servicio y de dedicación de los candidatos, y relacionarse con los valores que les dan consistencia a sus planteamientos. Pero sin pecar de mera tecnocracia, las campañas deberían plantear sus soluciones para nuestros principales problemas.