Buena nutrición y cero desperdicio de alimentos
Jorge Calderón Suárez, vicepresidente de Relaciones Gubernamentales para Cargill en América Latina.
Enviar

Un tercio de los alimentos producidos en un año para el consumo humano es desperdiciado y tirado a la basura. Con ello se podría nutrir a 800 millones de personas hambrientas en el planeta.

Consciente de esta realidad Cargill ha enfocado sus esfuerzos en la reducción de la pérdida de alimentos. Además, se ha vuelto un incansable promotor de la seguridad alimentaria y nutricional junto con colegas y aliados estratégicos en todo el mundo.

Por ello, durante octubre y noviembre, la compañía tiene como meta global desarrollar 100 actividades encaminadas a reducir el desperdicio de alimentos bajo el lema “Proyecto Cargill 1/3”.

“Particularmente, en Costa Rica, trabajamos desde diferentes aristas. Implementamos una estrategia de reducción de desperdicio a lo interno, controlando la cantidad de alimento que generamos en nuestros comedores. En la parte de procesos, contamos con una estrategia de ahorro, eficiencia y reducción para el uso de nuestras materias primas, adicionalmente, buscamos soluciones innovadoras que ayuden a los consumidores a manipular los alimentos de forma responsable, como los empaques al vacío para pollo fresco y termoencogible para pollo congelado”, comentó Jorge Calderón Suárez, vicepresidente de Relaciones Gubernamentales para Cargill en América Latina.

La ventaja de vender las piezas de pollo empacadas al vacío, de forma individual; es que vienen en unidades desprendibles, lo que facilita que se utilice la cantidad necesaria, en el momento, y se congele el resto de forma práctica y segura. Precisamente, este empaque está diseñado para que se pueda guardar el producto que no se va a utilizar, de forma que se fomente un consumo racional y seguro.

Además, en todos los países de Centroamérica la empresa trabaja de cerca con los bancos de alimentos. Entre 2016 y 2017, Cargill ha donado más de 336 mil kilos de proteína a través de estas organizaciones en la región, beneficiando a más de 74 mil personas.

A su vez, como parte de sus acciones de Responsabilidad Social Empresarial y bajo el Programa “Nutriendo el Futuro”, la empresa identifica y desarrolla programas integrales sobre nutrición y educación, seguridad alimentaria y productividad en toda la región centroamericana.

“Específicamente, en Costa Rica implementamos el proyecto ‘Crece Sano’ que tiene como objetivo educar en temas de nutrición a los niños, padres de familia y personal docente de las escuelas cercanas. De esta forma, hemos realizado giras con nutricionistas donde se imparten talleres relacionados con manipulación de alimentos y alimentación balanceada en casa. Además, se hacen valoraciones de peso, talla e índice de masa muscular”, resaltó Calderón.

 


Ver comentarios