Brasil investiga a JBS, imperio mundial de la carne
Enviar

Para los inversores de JBS, el mayor productor de carnes de res y aves del mundo, es un patrón que se está volviendo demasiado común: una investigación criminal, un desplome bursátil y luego un rápido, aunque incompleto, repunte.

Así se desarrollaron los eventos en enero, cuando un fiscal brasileño acusó a los ejecutivos de haber cometido delitos financieros. Volvió a ocurrir en julio, cuando una filial de la empresa matriz de JBS fue investigada en relación al generalizado escándalo de corrupción que afecta al país conocido como “Operación Lavado de Autos”. Y una vez más, en setiembre, cuando la policía realizó otro allanamiento, esta vez como parte de una investigación sobre el fraude de los fondos de pensiones. En cuestión de horas, las acciones de JBS habían caído un 10%, solo para recuperar gran parte del terreno perdido más adelante esta semana.
Aunque los inversores podrían haberse acostumbrado a la rutina, y podrían haber mostrado cierta tolerancia frente a todos los giros y cambios, les ha salido caro. Las acciones de JBS han caído un 4,5% este año, no pudiendo aprovechar la recuperación generalizada que se dio a lo largo del mercado bursátil brasileño.


Por tal motivo, hay una convicción cada vez mayor de que esta última investigación fue la que alcanzó finalmente a Joesley y Wesley Batista, los hermanos que convirtieron la carnicería de su padre en un imperio mundial de carne envasada. JBS dijo que Wesley renunció como máximo responsable después de que un juez le ordenó abandonar el puesto, luego, varias horas más tarde anunció que retomaría el cargo tras ganar una apelación. Los analistas e inversores ahora manifiestan abiertamente su deseo de ver que los hermanos dejen la compañía, en tanto esta intenta llevar a cabo su última reestructuración y trasladar su sede corporativa al extranjero.
“Toda el caso y las investigación en curso son una distracción, que poco tienen que ver con las operaciones actuales de JBS”, dijo Arjun Jayaraman, un gestor de dinero que ayuda supervisar $3.400 millones en activos, entre ellos $30 millones en acciones de JBS en Causeway Capital Management en Los Ángeles. “Si por algún motivo dejaran la compañía, sería muy bueno desde el punto de vista de la confianza”.
La compañía controladora de la multimillonaria familia Batista, J&F investimentos, y sus filiales han estado involucradas en al menos cinco investigaciones en el último año en Brasil, incluyendo dos investigaciones por parte del tribunal federal sobre posibles irregularidades en relación a préstamos otorgados por bancos estatales.
Incluso en una nación que aún se encuentra aturdida por la Operación Lavado de Autos, el mayor escándalo de la historia de Brasil, estos antecedentes no son bien recibidos. J&F, controlada por Joesley y Wesley junto a otros tres hermanos, ha negado las acusaciones.


Ver comentarios