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Exceso de oferta y disminución en las importaciones dificulta ocupar estos espacios
Aumenta disponibilidad de ofibodegas
Inventario alcanza los 215 mil metros cuadrados

El mercado de ofibodegas atraviesa una difícil situación, pues la tasa de disponibilidad pasó de un 17% en junio de 2009 al 25% en el mismo mes de este año.
La alta demanda de este tipo de bodegas durante 2008 habría motivado a diversos empresarios a invertir en la construcción de más metros cuadrados (m2) para este fin. Sin embargo una vez que fueron edificados los más 215 mil m2 existentes en la actualidad representan una sobreoferta difícil de llenar.
El caso más reciente que ejemplifica lo anterior se dio en el mercado de ofibodegas Clase A, categoría más alta de esta infraestructura en el Oeste de San José. El inventario aumentó 27 mil metros cuadrados en lo que va de 2010, lo cual ha provocado que la disponibilidad pasara de un 20% a principios de año a un poco más del 30% en junio pasado.
Parecida fue la situación del mismo tipo de ofibodegas en Heredia. En setiembre de 2008 todo lo construido estaba ocupado, lo cual generó el desarrollo de más almacenes que hicieron que el inventario pasara de 32 mil metros cuadrados en ese año a 50 mil en la actualidad. Situación por la cual en junio pasado un 27% de ese inventario estaba disponible.
Otro factor es que algunos dueños de las ofibodegas se niegan a bajar los precios del alquiler por metro cuadrado. Desde 2008, sin importar el posterior derrumbe de las economías de quienes arriendan las bodegas el valor ha cambiado poco.
Por ejemplo en Alajuela la disponibilidad de ofibodegas Clase A representa un 40% del inventario actual. A pesar de que esta cifra ha oscilado entre el 30% y el 50% desde setiembre de 2009, el precio de arrendamiento se mantiene en un promedio de $8,5 por metro cuadrado al mes.
Los empresarios justifican la relativa sostenibilidad del precio en que el costo de este tipo de bodegas es alto, lo anterior pues cuentan con alta seguridad, jardines que deben mantener y amenidades, es decir servicios complementarios como por ejemplo cajeros automáticos y sodas, entre otros.
La disminución en las importaciones también colabora con la desocupación de ofibodegas, lo anterior pues empresarios dedicados a las distribuciones de bienes importados arriendan bodegas como centros de almacenaje. La caída de este sector como consecuencia de la crisis financiera fue de $3 mil millones menos en 2009, que en el año anterior.
Este podría ser el caso de las ofibodegas Clase B en Heredia, pues a pesar de que no se han construido más, la tasa de disponibilidad, ha venido en aumento desde marzo pasado debido a desocupación de metros cuadrados. Actualmente está en un 15%, mientras que en junio de 2009 era del 3%.
“A diferencia de la situación en otros inmuebles, en el caso de las ofibodegas por lo general el desarrollador no se ve afectado, pues lo que construye lo vende y quien pierde es el empresario privado que lo compró”, comentó Danny Quirós, director de inteligencia de mercado de Colliers International, firma que proporcionó el estudio Mercado Inmobiliario Industrial a junio 2010.
“La ofibodega es una buena opción desde el punto de vista de logística de una empresa pues representa costos variables y en una situación de crisis estos gastos son los que se pueden recortar, pues al no tener mercadería no se requiere un lugar donde almacenarla”, comentó Federico Chavarría Volio, socio de consultoría para la región de Centroamérica y Caribe de Deloitte, quien tiene experiencia en estrategia de negocios, logística y transformación de empresas.

Vanessa Chaves
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