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Atolillo

Marcello Pignataro [email protected] | Lunes 27 abril, 2009



Atolillo


Mis disculpas adelantadas a quienes me honran con su lectura, porque yo sé que ya canso con este tema.
LA REPUBLICA del pasado sábado 21 de marzo nos trajo a todos la buena noticia de que RECOPE había, finalmente, aceptado que la gestión de 2008 generó utilidades en exceso y que estas —por un monto estimado de ¢79 mil millones— les iban a ser “devueltas” a los consumidores por medio de rebajas.
En su momento se habló, preliminarmente (como todo en este país en el que parece que nadie puede decir las cosas “definitivamente”), de una rebaja de ¢59 en el precio del diésel y de ¢38 en la gasolina plus (anteriormente conocida como regular).
LA REPUBLICA del pasado miércoles 15 de abril (¿no pueden, las autoridades del país, esperar ni siquiera un mes completo para desdecirse?) nos dice que todos debemos pagar las ineficiencias de la Repartidora Costarricense de Petróleo y pagaremos, a partir de mayo, ¢45 más por litro de diésel y ¢13 más por cada litro de gasolina plus.
El resultado final de la ecuación —cuando se decidan a aplicar en definitiva, y no preliminarmente— las rebajas va a ser una reducción de ¢14 en el diésel y de ¢25 en la plus. Apenas un 3,6% en diésel y un 5,2% en la plus. ¿Equivaldrá eso al porcentaje de utilidades que se ganó RECOPE el año pasado? No creo.
Cuando RECOPE ganó sus utilidades el precio del barril de petróleo andaba cercano a los US$150 y hoy en día ha costado bastante que supere los US$50, por más acuerdos de la OPEP de reducir producción o racionar los envíos. La diferencia en el barril de petróleo es del 67% (a favor de los consumidores, no de los productores) mientras que en nuestro todavía-no-sabemos-si-petrolífero país la diferencia no llega ni al 15%.
¿Será esta una muestra más del famoso atolillo con el dedo que nos vienen dando a los domesticados costarricenses? ¿Habrá alguna otra forma de decirlo? En mi caso se me ocurren cientos, pero todas impublicables.
Ni siquiera pareciera que la gestión —o compromiso adquirido— con China vaya a resolver los problemas. Si mi opinión vale, lo mejor sería que la Contraloría mantenga su posición de no refrendar este acuerdo y cerrar RECOPE en un plazo máximo de cinco años, según palabras de su propio presidente ejecutivo.
Sin RECOPE habría competencia. Con competencia habría libertad de elección no solo de precio, sino de calidad de combustible y valores agregados que cada una de las cadenas que se instalen en el país (posiblemente Shell y Texaco decidieran ampliar su presencia) quisiera adicionar.
En síntesis: mientras sigamos amarrados a un solo y mediocre proveedor, incapaz de refinar todo el petróleo que llega debido a su propia incapacidad (si mal no recuerdo son miles de millones de colones lo que se ha invertido en los últimos 20 ó 30 años y todavía nada), seguiremos recibiendo atolillo.
Quizás es hora de que empecemos a devolverles un poco.

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