Asia acoge las importaciones de petróleo estadounidense
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Durante décadas, los compradores asiáticos de petróleo se deleitaron con el Tapis de Malasia, el Seria Light de Brunéi, el Duri de Indonesia y el Daqing de China. Hoy, cuando el hundimiento de la producción regional los priva de crudo de alta calidad, están tomándole gusto a algo nuevo.

“El crudo estadounidense es cada vez más popular, a nuestro sistema de refinado le gusta mucho el crudo de Estados Unidos”, dijo Wang Pei, un ejecutivo de la unidad de corretaje de China Petroleum and Chemical Corp., la refinería más grande del mundo, conocida como Sinopec.

Desde el comienzo de 2017, Asia, la región del mundo que más petróleo consume, importó uno de cada tres barriles vendidos por EE.UU. en el exterior, pese a que los terminales de exportación a lo largo de la costa estadounidense del Golfo de México están a más de 24 mil kilómetros de distancia por mar de compradores como China, Japón y Corea del Sur, más del doble de la distancia a Europa. El crudo estadounidense no solo está compensando la caída en la producción de Asia, también está desplazando al crudo de África Occidental.

El nuevo flujo comercial es un tema de conversación fundamental esta semana, en tanto los grandes nombres de la industria de corretaje de crudo se reunieron para la edición anual de la Asia-Pacific Petroleum Conference en Singapur.

“Probablemente observemos exportaciones de petróleo estadounidense, sobre todo a Asia, durante mucho tiempo”, dijo en el evento S&P Global Platts APPEC Ryan Krogmeier, vicepresidente de oferta y operaciones de crudo de Chevron Corp.

El West Texas Intermediate cayó a un descuento de $7 por barril frente al Brent europeo, el diferencial más alto en más de dos años, muy superior al descuento de $2 a comienzos de 2017. El spread se ubicaba a $6,52. El nuevo flujo ya estimuló el desarrollo de nuevos instrumentos financieros para el petróleo, entre ellos derivados para operar directamente con la diferencia de precios entre el WTI y el crudo de Dubái.

El interés por el crudo estadounidense tiene tres motivos, en primer lugar, encaja con la configuración de las refinerías asiáticas, a las que les gusta procesar el llamado crudo ligero dulce, que rinde más productos petrolíferos como la gasolina y el diésel.

En segundo lugar, es barato, a veces el WTI opera con un descuento pronunciado frente a las demás referencias para el petróleo. En tercer lugar, los cargamentos se compran al contado, lo que otorga flexibilidad a las refinerías para complementar sus provisiones más tradicionales de Oriente Medio, obtenidas mediante contratos a largo plazo.

Asia le compró unos 316 mil barriles por día a EE.UU. entre enero y junio, según datos oficiales. Es más o menos un tercio de los poco más de 900 mil barriles por día que vende el país en el exterior. Aunque el flujo exportador equivale a una fracción de los aproximadamente 40 millones de barriles que extrae la Organización de Países Exportadores de Petróleo por día, las nuevas ventas están haciendo una diferencia marginal.


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