Analistas: Mancuerna entre Hacienda y Banco Central debe mejorar
Las coordinaciones podrían mejorar ahora que Rodrigo Cubero será presidente del Banco Central y formaría parte del grupo de trabajo económico escog...
Los datos del déficit fiscal, la espera por el plan de endeudamiento del segundo semestre, la falta de comunicación con el público en los accionares de tipo de cambio o colocación de bonos, y las dudas por la reforma fiscal son parte de las actuaciones o informes que tanto Hacienda como el Banco Central deben mejorar como mancuerna en el manejo macroeconómico.
En lo fiscal, la semana pasada el Banco Central en su revisión del Plan Monetario anunció un déficit fiscal del 7,2% para este año, en esos días también el Ministerio de Hacienda anunció que el resultado acumulado semestral a junio del déficit era del 2,8%, señalando que esperan un déficit al cierre del año similar a 2017 (6,2%).
“Es verdaderamente un misterio de dónde salen las cifras del Central. En particular cuando el ente señala que las proyecciones incorporan las medidas administrativas anunciadas por el Ministerio de Hacienda”, dice Mauricio Hernández, gerente de Prival Securities.
Las coordinaciones podrían mejorar ahora que Rodrigo Cubero será presidente del Banco Central y formaría parte del grupo de trabajo económico escogido por el presidente Alvarado junto a Rocío Aguilar, ministra de Hacienda.
“El problema fiscal sigue siendo el riesgo más grande para la economía y requiere cambios estructurales, más allá de las propuestas actuales para su debida solución. La situación sigue estrujando al sector privado y comienza a quitarle espacios de acción al BCCR”, dijo Silvia Jiménez, jefe de Análisis y Estrategia de Inversión de Mercado de Valores.
Pronto, ambas instituciones presentarán el plan de endeudamiento del segundo semestre del año, lo cual es importante que sea bien coordinado para no afectar más la subida de intereses, así como la formación de precios.
“Un detalle muy importante que se ha de tomar en cuenta es que el BCCR anuncia que tendrá una debida coordinación con Hacienda en el tema de gestión de deuda. Esto es sumamente importante porque durante 2017 esta coordinación no se dio, todo lo contrario, y esto le generó graves problemas a la Tesorería Nacional”, dijo Hernández.
Llamó la atención que el Central la semana pasada se autofelicitó por las acciones que tomó en abril de 2017 en la política monetaria y que evitaron un choque cambiario en el segundo trimestre de ese año.
“Esto es sorprendente pues en enero pasado cuando publicó el Programa Macroeconomía hizo un ejercicio de mea culpa sobre la no consideración de los efectos de ciertas medidas tomadas durante 2017. Por ejemplo, el aumento de tasas de interés en colones que inició en abril de 2017, con el pretexto de recuperar el premio en colones, lo que trajo fue serias complicaciones de captación al Ministerio de Hacienda. La no participación en el mercado cambiario en mayo de 2017 fue a pedido del FMI, por lo que no cabe que se manifieste que fue un movimiento bien planificado y medido, pues tres semanas después debió enmendar la plana”, dijo el experto.
El Banco declaró que el programa no contempló la aprobación de medidas fiscales y supone que la Tesorería Nacional continuará atendiendo los requerimientos de caja y otras obligaciones financieras mediante la colocación de bonos de deuda interna.
Eso significa que no toma en cuenta ninguna mejora en la recaudación tributaria que se pueda dar por cualquiera de las fuentes que intenta operar el Ministerio de Hacienda.
Estos son puntos que deben coordinar de forma casi que perfecta el Banco Central y Hacienda para que el mercado no sienta una falta de entendimiento entre las dos instituciones que manejan los indicadores macroeconómicos del país.