Amas de casa se convierten en empresarias gracias a compresas
“Ahora queremos investigar en qué otros mercados se pueden vender nuestras compresas. Aunque somos mayores, no nos quedamos queditas, siempre hay algo nuevo que descubrir”, dijo Ibel Corrales, copropietaria de Kapai Compresas Relajantes, junto a Ana Arias, su socia. Gerson Vargas/La República
Enviar

201602022121590.recuadro-2.gif
Amas de casa, con pocos estudios y más de 50 años, una fórmula que no encaja en la mayoría de emprendimientos, pero que a Kapai Compresas Relajantes le ha funcionado.
La pyme nació hace cinco años de la mano de Ana Arias e Ibel Corrales, quienes decidieron abrir el negocio, luego de experimentar en carne propia una enfermedad y la ausencia de artículos para la rehabilitación.

Las compresas son telas finas rellenas con hielo, plantas o semillas que se usan para contener hemorragias, cubrir heridas, aplicar algún medicamento o calor local.
Para fabricarlas e iniciar su pequeña empresa, entraron a la Universidad de Costa Rica en cursos libres de plantas naturales y botánica, en un programa especial para personas mayores de 50 años.
Luego se prepararon en temas de creación de empresas, comercialización, estrategia financiera y mercadeo.
“Fuimos compañeras de muchachos jóvenes pero eso no nos detuvo. ¿Quién diría que dos señoras, madres y hasta abuelas, llegarían a la universidad, y ahora tengan una empresa?”, comentó Corrales.
Luego empezaron a elaborar algunas compresas para sus familias y el gusto por estas creció hasta venderlas en ferias de la salud y holísticas.
Las compresas contienen plantas medicinales, aromáticas y desinflamatorias.
Este tipo de productos sirve para el dolor de espalda, en articulaciones, cuellos y hasta para dolores menstruales.
Se colocan en la zona y se dejan dependiendo del alivio que desee la persona.
Las compresas se fabrican para que se puedan usar frías con la posibilidad de congelarlas, y calientes, que se colocan unos minutos en el microondas.
Las plantas y semillas que se colocan dentro de algunos artículos funcionan como aromaterapia.
“Pensamos que solo les íbamos a vender a personas mayores, pero son demandadas por deportistas, atletas y hasta jóvenes que quieren una mejor postura en la oficina”, agregó Corrales.
Kapai ya ha realizado compresas para algunas salas de masajes de la capital, así como para el spa del Hotel Real Intercontinental y del Hotel Marriott Belén.
Los precios oscilan entre ¢2 mil, en el caso de compresas para los ojos, y ¢30 mil para las que cubren espalda y hombros.
Todos los artículos son diferentes y únicos entre sí, ya que se hacen manualmente. Las empresarias fabrican 15 diferentes tipos de compresas, dependiendo del gusto de la persona.
Por el momento las empresarias se encuentran elaborando compresas para mascotas, que se venderían a partir del otro año en algunas veterinarias.
Este tipo de productos funciona para perros y gatos que han sufrido algún golpe o se encuentran en rehabilitación.

 


 

 


Ver comentarios