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Cero tolerancia piden algunos; otros, moderación
Alcohol al volante genera polémica

Nueva ley de tránsito permitiría hasta dos tragos

La tolerancia al licor que permitiría la nueva ley de tránsito a los conductores genera discusión.
En los últimos días han salido a la luz grupos que exigen cero tolerancia al alcohol para quien vaya al volante, mientras otros sugieren que el tema no se radicalice.
El texto en discusión permite un consumo moderado y crea límites para los conductores de acuerdo con su experiencia y condición laboral.
Por ejemplo, una persona con más de tres años de conducir, podría consumir hasta dos tragos de licor o igual número de cervezas, pues el proyecto deja sin sanción a quien salga con menos de 0,50 gramos de alcohol por litro de sangre en los controles.
Mientras que para los conductores que recientemente sacaron su licencia o los profesionales como taxistas, choferes de bus, tendrían como punto límite 0,2 gramos por litro de sangre.
Para quien incumpla estos límites, el plan de tránsito en estudio contempla hasta ¢280 mil de multa y hasta ocho meses de cárcel para los conductores que por su estado de embriaguez produzcan lesiones o muertes a terceras personas.
Sin embargo, algunos sectores consideran el proyecto como un contrasentido, ya que “mientras hablamos de seguridad vial, al mismo tiempo permitamos el alcohol”, cuestionó Patricia Orozco, presidenta ejecutiva del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia.
El licor afecta de manera diferente a las personas, por lo que en algunos casos la mínima ingesta podría causar los efectos de la embriaguez, aseguró Orozco, quien planteó a los diputados que prohíban el consumo de alcohol para los conductores.
Los grupos que se oponen a la tolerancia de alcohol para los conductores, se basan en las cifras de decesos que ha producido la combinación de alcohol y gasolina. Solo en el primer semestre del año, 19 personas fallecieron como consecuencia de accidente en los que hubo alcohol de por medio.
A su vez, desde 2005 hasta el primer semestre de 2011, se registraron 280 decesos en los que hubo ingesta de licor de por medio, según datos del Consejo de Seguridad Vial.
Por el otro lado, los representantes de restaurantes están de acuerdo con el proyecto que analizan los diputados. Los límites establecidos son razonables, defiende Manuel Burgos, presidente de la Cámara Costarricense de Restaurantes y Afines.
“Cualquier prohibición lo único que haría sería promover un mayor consumo. Los límites están de acuerdo con la realidad nacional, ya que implicaría que una persona podría tomarse un trago, una copa de vino o cerveza para cenar y no causar problemas”, agregó Burgos.
Tras un año de discusión, el proyecto entró en su etapa final de debate en el plenario. La iniciativa incluye una rebaja a las multas actuales.
La normativa actual establece una sanción de ¢411 mil para quien violente los límites de licor establecidos.
La cantidad de alcohol permitida a los conductores ha sido uno de los puntos que más generaron distanciamiento entre las distintas fracciones en el Congreso.
Esto, porque algunos legisladores consideran que la tolerancia debe ser de cero, mientras otros consideran que el plan está bien como está, o abogan por aumentar los límites hasta 0,75 gramos de alcohol por litro de sangre.
“Cuando inicie su discusión el proyecto puede ser cambiado, pero consideramos que la propuesta actual sobre este tema, es razonable y está bien equilibrada”, indicó Damaris Quintana, legisladora del Movimiento Libertario.

Esteban Arrieta
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