Aeropuerto de Orotina enfrenta largo camino
La ubicación de las pistas se determinaría al tomar en cuenta los aspectos de viento, topografía, terrenos, procedimientos de vuelo, y factores ambientales, entre otros, en torno al propuesto aeropuerto de Orotina. Cortesía/ La República
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Luego de que se diera a conocer el estudio de emplazamiento del propuesto Aeropuerto Metropolitano en Orotina, sigue un largo camino para su inicio de operaciones, incluso no se sabe si habría o no aprobación ambiental.

El plan maestro cuenta con una serie de tareas a lo largo de estos primeros diez años para la finalización de la primera fase.
La terminal tendría un costo de $1,9 mil millones en su primera fase, y de unos $3 mil millones cuando se concluya la cuarta y última etapa en 2047.

La primera de ellas dio inicio ayer, con la firma de dos decretos por parte del presidente Luis Guillermo Solís, uno de ellos es para la construcción del aeropuerto y otro para las tierras donde estaría ubicado, entre Mastate, Coyolar y La Ceiba en Orotina.

“Hace más de dos décadas surgió la idea de esta nueva infraestructura aeroportuaria y hoy damos el primer y necesario paso con el estudio de emplazamiento y plan maestro, que aporta las condiciones técnicas de este proyecto con visión país”, indicó Solís Rivera en el acto de entrega.

Luego seguiría el proceso de expropiaciones a más de 370 fincas y propiedades, que les pertenecen a más de 400 propietarios.
El terreno tendría un costo de alrededor de $41 millones, que podría variar por el valor de la tierra en el futuro.

“Esta parte del proyecto se realizará desde hoy, con órdenes a Registro Nacional para que pueda saber las mediciones de cada lote y a quiénes pertenecen”, dijo Carlos Villalta, ministro de Obras Públicas y Transportes.

Paralelamente a este proceso, se enviará el plan a la Secretaría Técnica Nacional para que se realice el estudio de impacto ambiental.
En 2022 sería la fecha en que se abra el cartel de licitación para que se escoja de acuerdo con una figura de alianza público-privada, la empresa que construirá y desarrollará el proyecto.

“La construcción en sí no arrancaría hasta 2024, durando unos tres años en levantar todo el proyecto”, dijo Horacio Rossi, director de Aviación de Mott MacDonald, la consultora que realizó el plan maestro, luego de un año de que el Gobierno le encargara dicha tarea.
En cuanto al esquema de financiamiento sería el concesionario o inversor el que deberá llevar la batuta en cuanto los costos.

“Quien quedaría adjudicado como inversor tiene que hacer frente a todos los gastos en el momento de la licitación internacional”, agregó Rossi.

Los bancos internacionales indicaron, dentro del plan maestro, que para estos montos y las condiciones del proyecto, requieren un compromiso de alrededor del 30% de la empresa privada mientras que el banco financiaría el 70% del monto.

Igualmente, para garantizar el buen funcionamiento del nuevo aeropuerto se tendrían que ejecutar una serie de inversiones en obras de infraestructura vial y ferroviaria.

Se trataría de ampliar la ruta 27, construir el corredor de interconexión vial de Occidente y mejorar de otras seis rutas nacionales, así como construir un acceso ferroviario.

“Este es un proyecto país que necesita el trabajo de varias administraciones, sin importar el partido político, son obras que se tienen que hacer para tener infraestructura de primer nivel”, agregó Solís.

La terminal tendría dos pistas, calles de rodajes, plataformas, terminal de pasajeros, accesos a carreteras y una ciudad aeroportuaria.
Se espera que para 2027, año que estaría finalizado el proyecto, atienda a cerca de 8 millones de pasajeros al año, y a los 20 años de abierto a unos 15 millones anuales.

Además se estima que van a pasar unos 3 mil pasajeros con 38 operaciones cada hora.

El nuevo aeropuerto tendría una extensión de entre 128 mil metros cuadrados y 225 mil metros cuadrados.

“Este aeropuerto tiene una capacidad para que dure entre 80 y 100 años, necesitamos una segunda terminal por el crecimiento de llegadas de aerolíneas”, dijo Ennio Cubillo, director de Aviación Civil.

En tanto, se trabaja en la ampliación de la terminal Juan Santamaría, con la construcción de una pista de rodaje, para que entre cuatro y cinco aviones puedan esperar para despegar, mientras las rampas sean utilizadas por aerolíneas que estén llegando.

Además se prepara el traslado de las operaciones de Coopesa hacia el sur de la pista.

“Esta sería una inversión de entre $90 millones y $100 millones, con recursos propios del CETAC y de Aviación Civil”, agregó Cubillo.
Se podría además extender la pista actual.

 


Orotina


Se trataría de un nuevo aeropuerto internacional, con las siguientes características en la primera fase, sin incluir el costo de la conexión ferroviaria con la capital:

Pasajeros * 8 millones

Terreno 128 mil metros cuadrados

Pistas Dos: Una para aviones de gran escala y otra para más pequeños

Costo de construcción $1.900 millones

Costo de expropiaciones $41 millones

* Para 2027


Obras complementarias


Paralelamente a la construcción del aeropuerto de Orotina se tendrían que desarrollar otras obras de infraestructura:


Beneficios y riesgos


Luego de la construcción de la Terminal, serían diversos beneficios los que tendría el país, de acuerdo con el planteamiento de Mott MacDonald, la consultora que elaboró el plan maestro.

 


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